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Relaciones de largo plazo


Los tiempos actuales se convierten en una oportunidad para demostrar los valores de las empresas, las habilidades de los líderes y el compromiso de los empleados… pero ¿quién empieza?

La fuerte recomendación es que sea la empresa, a través de su director general o del equipo directivo en su conjunto, la que se pronuncie de cara a la situación; es muy importante que el colaborador sepa en qué posición se encuentra la empresa, su vulnerabilidad, y por ende, la afectación en la cadena comercial. Si su misión los lleva a seguir operando, o bien, si los fuerza a detener temporalmente, por completo, su operación.

Debe comunicar, además, qué posibilidades tiene de mantener su flujo de gasto operativo de cara a las nuevas circunstancias y de qué depende. Mencionar también su compromiso con la salud de los colaboradores y clientes; claramente las medidas que se han de tomar en cada etapa de la emergencia. De ser posible manejar posibles escenarios que ayuden a todos a pasar la crisis de una mejor manera.

Los líderes deben escuchar, cuestionar, y en su momento, asimilar la nueva realidad y los cambios que ésta implica.

Entender que el flujo de la empresa depende de la interacción de los clientes y proveedores con la misma, que al contraerse el mercado y afectarse los canales de suministro, la empresa no podrá operar normalmente.

Los colaboradores deben escuchar y cuestionar a sus líderes y en su caso, apoyar las medidas que se han tomado  para mantener la operación, o bien, para suspender temporalmente; en estos casos, no se puede ni debe hablar de algo definitivo.

Es tarea de todos entender, que estos ciclos, así como se abren eventualmente se cerrarán, y que es muy importante que el equipo se mantenga unido para sortear de una mejor manera la adversidad. Si pensamos que esto es sólo algo temporal, y que formará parte de una cadena de anécdotas, estaremos mejor preparados para lo que venga.

(recomiendo la lectura de “El hombre en busca de sentido” de Victor L. Frankl). Como comentaba en mi participación anterior, la comunicación es un factor fundamental en estos casos, ya que el principal enemigo de la sinergia es la falta de comunicación.

Otro gran enemigo es sin duda el egoísmo, pero más lo es aún el cortoplacismo, por lo que los liderazgos deben enfocar su comunicación en el largo plazo, con proveedores, clientes, acreedores, y por supuesto, con colaboradores.

Es un buen momento para demostrar confianza mutua, y fortalecer la relación entre empresario y empleado, desafortunadamente también funcionará en el otro sentido, si el empleado o el empresario perciben mezquindad de
la otra parte, será muy probable que deseen bajar o bajarse del barco lo antes posible y eso, sin duda, hará muy difícil
que resulte cualquier buena estrategia para librar la contingencia. ¡Hasta la próxima!

El autor es consultor y director general de 3TCConsulting.
eduardo.estrada@3tcconsulting.com

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