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Ghosting


Te ha pasado que un día conoces a alguien por Internet, con el cual empiezas a platicar, a conocerse, se intercambian teléfono, WhatsApp y empiezan cada día a tener una relación más cercana. Comienzan un noviazgo, te enamoras, todo parece perfecto y de repente… se hace el silencio.

De la nada esa persona tan bella que conociste deja de responder tus mensajes y llamadas. Desaparece de tu vida sin decir ninguna palabra. Entras en una incertidumbre y no entiendes que pasó, porque no hay una explicación.

Ghosting es una palabra de la lengua inglesa que significa “hacerse el fantasma” y que con las redes ha ganado popularidad en los últimos tiempos. Esta situación puede tener consecuencias tanto para el que lo realiza, como para quien lo recibe, sin embargo, con las nuevas tecnologías cada vez es más frecuente que las personas terminan una relación afectiva cortando todo contacto con la persona que se involucró y se deja de comunicar sin ninguna explicación.

En los adolescentes es más común esta práctica, ellos están más conscientes que si mandan un mensaje, es posible no obtener una respuesta y aun así toman el riesgo. La insensibilidad está tomando más fuerza y se comportan como personas sin sentimientos, con falta de empatía. Pasamos tanto tiempo socializando en las aplicaciones que pensamos que eso es verdaderamente lo importante, ya que, a veces es más fácil hacerlo a distancia que decir las cosas de frente. Por esta razón algunos no se hacen responsables y evaden una situación que resulta incomoda, y para evitar eso, simplemente, desaparecen. Dejando atrás un sin fin de dudas.

Puedes ser que ni siquiera hayas conocido a la persona en vivo, pero, eso no evitó que te vincularas con ella, no importa el tiempo que duró el intercambio, ya que la experiencia de abandono puede llegar a ser sumamente dolorosa, el sentirse rechazado o desilusionado, son situaciones que pueden llegar a lastimarte y hacer que el proceso de duelo se alargue por no saber qué fue lo que pasó.

Como cualquier proceso de duelo la persona puede pasar por las etapas de negación, ira, depresión, aceptación. Al principio empiezan a fabricar historias, temiendo hasta por la vida de la persona, pero conforme va pasando el tiempo, se van enterando que la persona sigue ahí y que aparece en Facebook, Twitter, Instagram, entonces te das cuenta de que simplemente te eliminó de su vida. Es importante revisar para qué eliges parejas por medio de aplicaciones o el tipo de relación que estás eligiendo, ver si hay algún patrón repetitivo que te lleva a elegir a personas evasivas o resistentes a un compromiso y ver si tú también estás resistiéndote a una relación seria.

Cuando una relación se termina es importante realizar rituales (escribir cartas de despedida, guardar cosas que te haya regalado, borrar fotos), lo que nos permita registrar que efectivamente esa persona ya no está en tu vida. Terminar una relación es dolorosa, pero que se termine de una manera tan poco convencional, puede ser muy duro, y la realidad es que esto existe desde hace mucho tiempo, pero de manera diferente; hay una canción que refiere algo parecido: ‘Penélope’ en donde aún no existían las redes, pero la situación de abandono se dio.

La tecnología ha cambiado la forma en la que nos vinculamos, somos más desinhibidos, podemos expresar pensamientos, afectos y puedes hacerlo a cada momento, con sólo un clic. Pero nadie nos enseñó que ante estas situaciones las consecuencias podrían ser tan complicadas. Porque lo interesante es qué pasa cuando lo haces sin estar detrás de un celular o monitor, si realmente te atreves a decir todo eso que en algún momento expresaste.

Existe otra manera parecida al ghosting, pero su desaparición es más gradual, se le llama “slow fade”, la persona finge descuidos o pone pretextos por los cuales no pueden verse o no pudo contestar mensajes o llamadas, hasta que terminan enfadándose y alejándose poco a poco, hasta que un día ya no se comunican.

Ya me pasó y ahora, ¿cómo me recupero del ghosting? Lo primero, es volver a lo convencional y empezar a conocer a personas de la manera que lo hacíamos antes de las redes, intentar salir a lugares donde puedas convivir. Separar la situación y ver qué es tuyo y qué es de la otra persona. Es importante tener una red de apoyo con quien puedas platicar de lo que pasó y sentirte respaldado. Empezar a cuidarte de manera diferente y evitar temporalmente, en lo que resuelves, volver a involucrarte de esta forma. Asistir a terapia. Identificar que ese comportamiento no es algo “normal” y poder ver las alertas a la menor brevedad. Fortalecer tu autoamor para seguir adelante. Si durante esta relación tuviste intercambio de fotografías (sexting), trata de mantener la calma y revisar si aun puedes eliminarlas o simplemente tomar precaución en consecutivas relaciones.

Facebook abrió la aplicación de “parejas” y así como ellos, existen otras que te ayudan a emparejarte, por eso, algunas personas culpan a estas aplicaciones del ghosting. Tinder también es una aplicación de encuentros amorosos y tal vez una de las más usadas.

Si tú eres quien te fuiste sin decir adiós, ten el valor de poder dar una explicación y poder decir que simplemente no quisiste continuar con la relación o amistad. Date cuenta del daño que puedes llegar hacer y revisa por qué eliges hacerlo de esta manera. Si es el miedo el que te domina, es tu oportunidad de enfrentarlo y hacerlo de manera diferente. Intenta ser honest@ y eso en verdad se te agradecerá, aunque tal vez al principio gane al dolor, con el paso del tiempo, se descubrirá el verdadero aprendizaje, para ambos.

La vida nos va dando la oportunidad de ser los protagonistas de nuestra historia, procura que eso que estás redactando sea algo de lo que te sientas orgullos@ o que por lo menos estés en paz, sabiendo que no lastimaste con dolo a alguien.

Licenciada en Psicología

psic.gladys12@gmail.com

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