El Caso de las Boneless

El autor es Campeón Nacional de Parrilladas 2017.

Origen

En 1964, en el Anchor Bar en el centro de Buffalo, Nueva York, nacieron las famosas alitas Búfalo. Un día que estaba cerrada la cocina de este restaurant familiar, amigos de Dominic Bellisimo quien atendía la barra, llegaron hambrientos buscando comida. Dominic le pregunto a su mamá Teresa si podía prepararles una botana. Aunque ella había reservado las alitas para hacer caldo,

Teresa decidió ponerlas a freír y dejarlas crujientes. Luego ella las cubrió en sala picante estilo Luisiana, y las sirvió con un aderezo de queso azul y tallos de apio. Dominic y sus amigos las devoraron, dejando en el escenario la locura que llegaría a todo el país, y así siguen más de 50 años después. El único secreto de Anchor Bar son las proporciones de su salsa, pero se sabe que utilizan la salsa Frank´s estilo Luisina.

Este estilo de salsa se hace con chiles fermentados. De ahí su sabor distintivo. El platillo original es con queso azul, no con ranch.

Para el Pollo y Servir

  • 4 alitas de pollo cortadas a la mitad, sin la punta (8 piezas), o 12 piezas pequeñas de pechuga de pollo.
  • Aceite neutro para freír ¼ taza harina ¼ taza fécula de maíz (maicena)
  • Aderezo de queso azul
  • Tallos de apio y zanahoria

La Salsa

  • 2 cucharadas de salsa Frank´s Hot
  • 1 1/2 cucharadas de mantequilla de vaca sin sal
  • 1/2 cucharadita de vinagre blanco
  • Azúcar morena al gusto
  • Sal al gusto

Sale el pollo al gusto. Caliente suficiente aceite en un sartén para que las alitas se sumerjan por completo, fríalas por ambos lados hasta que estén doradas, de 4 a 6 minutos. Mientras, haga la salsa calentando todos los ingredientes a fuego lento hasta que se disuelva la mantequilla. En cuanto estén listas, coloque sobre papel absorbente unos segundos.

Coloque las alitas en un tazón, cubra con la salsa, agítelas en el tazón y sirva con aderezo de queso azul.

Las Boneless en Sonora

Las boneless están en burros, tacos, pizzas, sushi, perros calientes (hot dogs) y hasta en los zopes. No hay lugar donde no se vendan boneless.

Yo todavía no sé porque la gente las adora tanto, siendo comida rápida de bar americano pero es el platillo más vendido en Sonora. Mientras en su país de origen las alitas se venden 50 a 1 sobre las boneless, en Sonora las boneless se venden 10 a 1 sobre las alitas. ¿Sabes por qué? No, yo sí se por qué. A la gente no le gusta lidiar con comida caliente en las manos ni con los huesos del pollo.

A los niños les dan “asquito” y las mujeres prefieren evitar el cochinero y que no haya sobras en la mesa.

Mientras la alita del pollo junto con el muslo es lo más delicioso del ave, la pechuga en todo el mundo se considera lo menos apetitoso del pollo.

En Sonora la gente prefiere dejar el sabor de las alitas para no agarrarlas con las manos y tirar los huesos. Insólito!

El autor es Campeón Nacional de Parrilladas 2017.