Siglos de historia radican en la colonia San Benito

Esta colonia al centro de Hermosillo no es solo un lugar físico, es un testimonio de la conexión entre pasado, presente y futuro.
Iglesia de Fátima en la colonia San Benito. (Foto: Jorge Flores/EXPRESO)

Sumergirse en los recuerdos y la historia de la colonia San Benito de Hermosillo es adentrarse en un relato de cambios, crecimiento y comunión comunitaria a lo largo de los años. 

Tiene sus raíces profundamente arraigadas en el pasado, pues en 1770, Pedro Corbalán, gobernador de la Provincia de Sonora, otorgó terrenos a Salvador Quintana y Manuel Monteagudo. Este último erigió una hacienda en la zona, que con el tiempo cambió de manos y evolucionó en el tiempo. 

“Mis papás compraron esta casa en 1956 o 1957, siendo yo la cuarta dueña de la casa, estaba viendo la otra vez las escrituras de la casa y nada más vienen las colindancias, no existía la colonia San Benito, indicó Janeth Castro Lohr, quién es residente del sector hace 53 años.

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Lugares de Historia

Uno de los lugares emblemáticos del condominio es la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Fátima, fundada en 1948, la cual  marcó un hito importante en la colonia, ya que se ha convertido en un centro de encuentro y esperanza para los residentes, ofreciendo misas, charlas, catequesis y eventos que han forjado lazos entre la comunidad.

Asimismo, la Cruz Roja de la ciudad, inaugurada en 1956, desempeña un papel crucial en la historia de la colonia, donde desde su inicio, sus socorristas y personal han demostrado valentía y profesionalismo en su labor.

Castro Lohr mencionó algunos lugares que han evolucionado a través del tiempo, tal es el caso de donde actualmente se encuentra Telmex, puesto que en 1980 este era un baldío donde se realizaban competencias de bicicletas. 


Otro de los lugares populares era Mazón Bulevares, donde actualmente se encuentra Liverpool Luis Encinas.

“Era lo más exclusivo, también me tocó ir a Macon Centro, iba mi mamá casi todos los días porque en la época de los 70 se usaba que todas las señoras trajeran pelucas y habia unas pelucas muy finas, íbamos a Mazón para que se la peinaran”, recordó. 

A medida que la colonia creció, también lo hizo la comunidad, establecimientos como Abarrotes El Rayo y el Mercadito Especial, ahora parte de la memoria, marcaron la vida de los habitantes de San Benito.

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Un lugar de gente cálida

Cecilia Martínez, comerciante de Abarrotes Lino’s, tiene su negocio desde hace 12 años en el lugar, la cual ha sido recibida con cariño y apoyo por los vecinos de la comunidad. 

Ella, junto con su esposo, Fausto Lino Encinas, ambos hermosillenses, comenzaron este proyecto posterior a vivir 17 años en Estados Unidos.

"Recé un rosario cuando veníamos en el avión, pidiendo con todo mi corazón que tuviéramos un trabajo donde mi esposo y yo nos pudiéramos desarrollar, donde nuestro hijo no sufriera. A los 3 meses mi hermano escuchó que la señora de estaba aquí estaba traspasando este lugar y henos aquí, mi esposo y yo jamás trabajamos en otro lugar”, señaló. 


Al fallecer su esposo, hace 5 años, Cecilia se hizo cien por ciento cargo del negocio, donde trabaja codo a codo con familiares y empleados.

Tras el mostrador se encuentra una fotografía de ambos, el cual ha sido adoptado como un ícono del lugar. 

“Una vez la quite para poner un marco y la gente me preguntaba por ella, esa foto es algo necesario para mi, el osito, tarjetitas, todos son regalos de la gente, las flores que están hasta arriba son de su sepelio y ahí están”, describió.


La colonia San Benito no es solo un lugar físico, es un testimonio de la conexión entre pasado, presente y futuro. 

El tejido de esta comunidad radica en la unión, el respeto y la tenacidad de sus habitantes a lo largo de los años, cada calle, cada edificio y cada historia transmiten el legado de una colonia que ha enfrentado cambios con valentía, construyendo un vínculo inquebrantable con sus raíces y con cada uno de sus residentes.

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