PRI

HERMOSILLO, SON.- Desde el resultado del 2018 el PRI ha ido perdiendo la confianza de sus militantes que ya no quieren un partido que esté vinculado con la corrupción, con el ‘dedazo’, con la imposición, señalaron Ivonne Ortega Pacheco y José Encarnación Alfaro Cázares, la fórmula que contenderá por la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional.

Ivonne Ortega señaló que hay un grupo en la cúpula del partido que se alejó de las bases y como consecuencia de eso los militantes se distanciaron del partido.

“Nosotros buscamos la dirigencia nacional del PRI precisamente por eso, porque un pequeño grupo, una pequeña cúpula secuestró al partido y fue tomando decisiones alejados de su militancia y en consecuencia la militancia se fue alejando también de nosotros, tan lejos del 2018, muchos de los votos que tuvo (Andrés Manuel) López Obrador fueron de nuestro partido 12 millones de electores que votaron por Enrique Peña Nieto en el 2012 votaron por López Obrador en el 2018”, aseveró.

Comentó que ellos pretenden hacer una dirigencia cercana a la militancia, señaló que lo que van a hacer en Sonora es hablar con las lideresas y para ello van a acudir a sus colonias para que les digan cómo están, cómo viven, cómo sienten, para luego en una asamblea, después de ganar el 11 de agosto, preguntar a los militantes qué tipo de partido quieren tener.

Por su parte, José Encarnación Alfaro externó que es necesario reconstruir al partido y ahora más que nunca porque se ha hecho evidente el acuerdo que hubo entre el anterior y el actual gobierno para poner un dirigente “a modo”, el cual fue realizado por una pequeña cúpula que quiere convertir al PRI en un satélite de Morena.

“Qué es lo que queremos, reconstruir al partido y más ahora cuando se hace evidente, se hace claro, no es que nosotros lo inventemos o lo tengamos como un discurso de campaña, es evidente el acuerdo cupular, ya ni siquiera en lo ‘oscurito’, porque fue claro y se ventiló en los medios de comunicación el acuerdo del Gobierno de la República con el gobierno actual de Morena para poner al presidente del Comité Ejecutivo Nacional, esa pequeña cúpula que ha lastimado al partido y que tanto lastimó al país, ahora quiere convertir al PRI en un satélite de Morena”, afirmó.

Aseguró que no quieren que el PRI se recupere, porque frente a los desaciertos del gobierno de Morena, sólo un partido recuperado, reconstruido, puede ser una efectiva y eficaz oposición, un verdadero contrapeso y eso no lo quiere el partido de la Cuarta Transformación.

En su oportunidad la aspirante a dirigir el tricolor indicó que su oferta es regresar al origen del partido, regresar al territorio, a la asambleísmo, que cada cambio de dirigencia o de cargo de elección popular sean consultados sin candados, en donde todo aquel que considere que tiene un liderazgo pueda participar.

Alfaro Cázares manifestó que el padrón nacional del PRI, reconocido por el INE era de 6 mil 500 militantes, sin embargo el CEN abrió la posibilidad de nuevas afiliaciones y de febrero a junio presentaron 650 mil más, pero al momento de ser revisadas por el Instituto Nacional Electoral les rechazó 400 mil.

“Porque 150 mil están repetidos con Morena, otros tantos no están en la lista nominal de electores y lo que es más grave el INE les rechazó mil 700 pretensiones de afiliación de personas fallecidas, es decir el viejo esquema del partido, el viejo modelo de la simulación, chocó con las disposiciones legales”, puntualizó.

EXP/LM/EV/JUL/2019