México

Salud dañada y desigualdad, lecciones de la pandemia: López-Gatell


Especial / EXPRESO.

CIUDAD DE MÉXICO.- El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, participó este miércoles en la charla “La solidaridad en la pandemia”, en el marco de la Feria Internacional del Libro en el Zócalo y ofreció las lecciones que México aprendió durante la emergencia sanitaria, como la identificación del deteriorado estado de salud de la población y la desigualdad social, e hizo referencia a la responsabilidad de los exsecretarios de Salud en los daños al sistema sanitario.

Acompañado del director del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo II, y de Eric Manheimer, autor de “Doce Pacientes. Vida y muerte en el Hospital Bellevue” (FCE, 2021); López Gatell ofreció sus reflexiones sobre cómo se ha vivido la pandemia en México y cómo se pudo ver la capacidad de ser compasivos, de establecer puentes a partir de la identificación del dolor.

Sin embargo, dijo que también se ha visto en México y en otros países que la solidaridad se pierde cuando las personas ven a los otros a partir de sus identidades sociales.

“La solidaridad entre clases sociales nos muestra el egoísmo atroz que, en el contexto de la pandemia, el temor y la incertidumbre, nos llevó a pensar que la pandemia nos venía de fuera. Desde luego nos viene de fuera por la propagación mundial, pero lo que es erróneo es ver un fenómeno adverso como la pandemia como un asunto que tienen que resolver los demás”.

Cubrebocas

Así, dijo, “la idea del cubrebocas se convirtió en el instrumento con el que las personas egoístas y los grupos sociales egoístas, trataban de echarle la culpa a los demás. Que se ponga el cubrebocas porque si no, me contaminará a mí y a mi familia, cuando en términos técnicos, si hubiéramos pensado en el cubrebocas como un instrumento de conexión social, para protegernos los unos a los otros, hubiéramos tenido mejores resultados”.

Ante las reflexiones del subsecretario de Salud, el director del Fondo de Cultura Económica dijo que eran sanas, pero falta decir la lista hospitales que fueron inaugurados sin techo, la lista de las farmacéuticas que hicieron negocios turbios, de los directores de hospitales que tenían una farmacia afuera y recetaban para su negocio, la lista de administradores que se robaron el dinero de los hospitales. “No hay reparación de daño si no hay justicia, hay herida y hay que reparar el daño. El sistema de salud tiene que resurgir de una reparación de daño y de una limpieza del aparato”, dijo.

“Yo coincido totalmente en eso, la identificación de los responsables creo que es bastante clara, por lo menos en el nivel más general.

Algunos incluso se aparecieron en la pandemia como expertos y expertas para dar soluciones y fórmulas para resolver la pandemia en ocho semanas”, respondió en referencia a los exfuncionarios Guillermo Soberón Acevedo, Julio Frenk Mora, José Ángel Córdova, Salomón Chertorivski, Mercedes Juan López y José Narro, quienes fueron secretarios de Salud en los sexenios de Miguel de la Madrid, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, quienes durante una mesa titulada “¿Cómo salir en 8 semanas de la pandemia?”, presentaron un documento que, además de cuestionar el manejo de la pandemia, ofrecieron algunas recomendaciones.

En su intervención, el subsecretario de salud indicó que el mundo se ha preguntado acerca de las lecciones útiles de la pandemia. En ese sentido, dijo, se ha comprendido que las enfermedades epidémicas forman parte de la naturaleza del planeta.

“Pero eso no debe llevarnos a una visión reduccionista de enfocar una pandemia, causada por un agente infeccioso, como si sólo se tratara de un fenómeno natural en donde los elementos sociales no juegan un papel crucial”, dijo.

Añadió que, si se reduce la pandemia un fenómeno biológico, se pierde la oportunidad de identificar a todos los problemas de salud, como problemas surgidos de una realidad social y económica, en la que existe desigualdad de condiciones.

Otra de las lecciones aprendidas en muchos países, dijo, como México ocupa “lamentables condiciones de primer lugar”, es el estado de salud deteriorado del pueblo.

A partir de los años 80, dijo, se empezó a deteriorar la alimentación de México porque surgió una disponibilidad de alimentos que son no saludables, se cambiaron productos como el maíz por productos industrializados con altos niveles calóricos, lo que llevó a ocupar los primeros lugares en obesidad, hipertensión, enfermedades crónicas del hígado, entre otros.

“La solución no es médica ni individual, es un fenómeno social y que como tal se expresa con enormes desigualdades de acceso o inacceso a la alimentación saludable, o al sobre consume de alcohol, tabaco y múltiples productos que causan adicciones”, dijo.

Con la pandemia de Covid-19 se amplificó y se seleccionó a las personas con estado de salud deteriorado.
La tercera lección, dijo, es que México nunca alcanzó un sistema de salud competente, que permitiera tener una cobertura universal de servicios no sólo curativos, también preventivos.

Fue en los años 40 cuando se buscó la salud con una perspectiva nacionalista, pero en los años 80 “con la reconversión del capitalismo global y las disposiciones de los grades organismos financieros” y la contrarreforma antisocial de los sistemas de bienestar. Así, dijo, se empezó a hacer negocios con la salud y se desamparó a las personas.

“La insuficiencia de nuestro sistema de salud está tan monstruosa que tenemos que visualizar que será un proceso largo de transformación y reconstrucción para lograr un sistema como el que queremos, el que necesitamos y merecemos. Un sistema público, gratuito, universal, con una visión social con servicios comprensivos”, dijo.

“¿Vamos a poder construir un sistema de salud pública?, preguntó Taibo. “Pienso que sí”, respondió.

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