SI ALGO hay que reconocerle a Martí Batres es su capacidad de síntesis: con un sólo tuit se echó en contra a buena parte de la bancada de Morena.

En esa red social, afirmó que a punta de "cañonazos" perdió la votación por la presidencia del Senado.

Como orca en Sea World: salpicó a todos.

AHORA viene lo interesante: para darle cuerpo y seriedad a su denuncia, lo lógico es que demostrara de a cuánto y a quién fue el disparo a quemarropa con la cartera por parte de Ricardo Monreal.

Si Batres no lo prueba, lo suyo quedará en mero berrinche.

Y AQUÍ es donde se abre la disyuntiva para el senador: ¿qué sigue?

Le quedan cinco años en su escaño, pero es claro que ya se ganó la fobia de buena parte de su grupo parlamentario, mientras que con la oposición logró construir buenos puentes.

De hecho, durante su presidencia fue claro que asumió el compromiso de mostrarse institucional y no beligerante.

PERO AHORA que volverá a ser tropa, tal vez Batres decida recuperar ese talante radical y aguerrido que lo caracterizó como dirigente de movimientos sociales, tratando de capitalizar para su proyecto a la clientela de extrema izquierda que no se siente a gusto fingiendo estar en el centro.

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LA CRISIS de inseguridad en México está tan, tan, tan -eso- en crisis, que la ceremonia por el aniversario de la masacre de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, se tuvo que mover... ¡a Saltillo!

ANTE la ola de violencia en la frontera, las autoridades tamaulipecas les advirtieron a los organizadores que, dado el aumento de los enfrentamientos entre los grupos criminales, no eran capaces de garantizar su seguridad ni la de los asistentes.

De ahí que mejor buscaron otro lado y se fueron hasta Coahuila.

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SEGURAMENTE Miguel Barbosa no se imaginaba lo que se iba a encontrar al asumir la gubernatura de Puebla, pues sus llamados “martes ciudadanos” se están convirtiendo en auténticos maratones de quejas, reclamos y peticiones.

Nomás para darse una idea, ayer el morenista se aventó ¡ocho horas!, durante las cuales las principales demandas fueron salud, empleo y seguridad.

¡Casi nada!

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ALLÁ en Durango los agricultores están sufriendo por la terrible sequía, lo que paradójicamente provocó que le lloviera fuerte a Víctor Villalobos.

Y todo porque el secretario federal de Agricultura, dicen que nomás fue a turistear.

PESE A que 38 de los 39 municipios padecen por la falta de lluvias y seis están de plano en sequía severa, el funcionario ¡minimizó el asunto!

Según Villalobos, aquello nomás es un desierto, pero todavía no un desastre.

¡Ah, bueno!