QUE NADIE se sorprenda si el acuerdo alcanzado entre México y Estados Unidos a raíz de la crisis de los aranceles se convierte en un punto clave del discurso de Donald Trump cuando haga oficial su campaña por la reelección el 18 de junio en Orlando, Florida.

Y ES QUE tiene al menos dos cosas que presumir. La primera es que, después de dos años, consiguió un "muro" que no será físico -al menos por ahora- pero sí será militar, estará en Chiapas y será ¡pagado por México!

LA SEGUNDA es que el mandatario insistió ayer en Twitter que nuestro país aceptó comenzar a comprar grandes cantidades de productos agrícolas de los "patriotas" granjeros de la Unión Americana.

¿SERÁ que alguien del gobierno federal explicará en qué consiste ese supuesto nuevo compromiso y si se negoció junto con el tema migratorio? ¿O de ese tema mejor ni hablamos?

***
MUY INTERESANTE estuvo el arranque del "Acto de Unidad" convocado ayer por el presidente Andrés Manuel López Obrador en Tijuana.

EN EL TEMPLETE se quedaron varias sillas vacías por lo que, mientras el maestro de ceremonias iba presentando a los invitados especiales, varios gobernadores se comenzaron a reacomodar en la primera fila para que no se vieran los huecos.

PERO QUIZÁS lo que más llamó la atención fue el "aplausómetro", en el que los claros ganadores fueron el canciller Marcelo Ebrard -recibido como el "héroe" de la negociación- y la jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum. Ahí queda el dato, para lo que se ofrezca de aquí al 2024, pues.

***
POR CIERTO, resultó muy curioso que en la transmisión oficial del acto de ayer, cuando habló Marcelo Ebrard hubo varias tomas en las que se veía de fondo la escenografía de los héroes nacionales.

PEEERO, cuando pasaron a dar su sermón, perdón, su mensaje, el pastor evangélico y el padre Alejandro Solalinde, la toma se cerró. ¿Sería para que nadie pudiera ver a Benito Juárez llorando por la muerte del Estado laico? Es pregunta sin credo.

***
NADA contento está el gobernador de Campeche y aspirante a la dirigencia nacional del PRI, Alejandro "Alito" Moreno, con una petición de su partido para que el INE valide su padrón de militantes.

LO QUE QUIERE es que, para la elección interna, se use el padrón que tienen las autoridades electorales más los nuevos afiliados, además de que las posibles controversias que se registren por el proceso sean decididas por el partido y no por el INE. A ver en qué acaba ese nuevo pleito tricolor.