AUNQUE Andrés Manuel López Obrador está muy optimista con eso de que “las comunidades” del sureste apoyan la construcción de su trenecito, a ver cómo le va cuando quiera comenzar con las obras.

A DECIR de funcionarios que le saben a los temas de infraestructura, construir en la selva lacandona no es cosa de enchílame este corazoncito.

Si algo han enfrentado los gobiernos federales no de ahora, sino de muchos años atrás, es el rechazo de los pobladores a ese tipo de proyectos.

POR EJEMPLO en Chiapas, por más que Manuel Velasco diga lo contrario, la realidad es que la gobernabilidad no está garantizada.

Tan es así que cuando la SCT empezó a ver lo del tramo carretero Palenque-San Cristóbal, nomás no podía entrar ¡ni con el apoyo de la Policía Federal!

¿Y CÓMO se solucionan esos conflictos?

Con dinero.

Dicen que lo más común es que “las comunidades” eleven lo que piden por derecho de vía, además de exigir otras obras públicas, lo que termina por inflar los costos.

Y si ya de por sí el Tren Maya anda en 150 mil millones de pesos, a ver cuánto termina costando en realidad el proyecto.

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MÁS POR obligación que por gusto, hoy andará en Monterrey la presidenta nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, para darle un tardío apapacho a dos de sus alcaldes en la mira.

SE TRATA de Adrián de la Garza y Cristina Díaz, que habían perdido las elecciones en Monterrey y Guadalupe, pero luego las ganaron en los tribunales.

Esto les valió una andanada de críticas y, al mismo tiempo, la movilización de algunos cuadros tricolores para apoyarlos, como los gobernadores Alejandro Moreno y Alejandro Murat, lo que contrastó con la lejanía de Ruiz Massieu.

CUENTAN que la idea de la dirigencia nacional priista no es sólo ir a darles apoyo moral, sino reunirse con los magistrados de la sala regional del Tribunal Electoral.

Dado que la decisión final aún sigue en el aire, hay juristas que ven este tipo de encuentros con ojos de inquietante sospechosismo.

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AHORA que Alfonso Cuarón volvió tocar la gloria al ganar el León de Oro del Festival de Venecia con su cinta “Roma”, hubo quienes se acordaron de... ¡Ricardo Monreal!

Y TODO porque como delegado de la Cuauhtémoc, Monreal se quiso llevar los reflectores, se presentó en la locación ¡y le suspendió la filmación! al laureado director mexicano.

Y aunque le demostraron que sí tenían los permisos en regla, eso no salvó a parte del crew de que trabajadores de la delegación los golpearan y despojaran de sus pertenencias.

¡Corte!