Templo mayor

Ni duda cabe de que los ejemplos -sean buenos o malos- cunden…


NI DUDA cabe de que los ejemplos -sean buenos o malos- cunden, y una reciente muestra de ello es lo que está ocurriendo con los grupos feministas y las oficinas de Derechos Humanos.

TRAS LA TOMA de la sede de la CNDH que encabeza -es un decir- Rosario Piedra Ibarra, ya se registraron hechos similares en Ecatepec, Estado de México, así como en la capital de Puebla y en la de Veracruz, aunque en estos dos últimos casos fueron actos simbólicos.

TAL PARECE que en los gobiernos estatales y en el federal muy convenientemente se les olvidó el movimiento feminista que estaba en efervescencia a principios de año y que, si dejó las calles, fue en gran medida por la pandemia de Covid-19.

Y NO SERÍA raro que este tipo de acciones se multiplicaran en las próximas semanas, pues todo indica que, durante los meses de aislamiento, la violencia contra las mujeres, lejos de reducirse, creció de acuerdo con datos duros de fiscalías y servicios de emergencia… aunque en Palacio Nacional tengan otros datos.

***

¿SE ACUERDAN del proyecto del gobierno federal para descentralizar las secretarías y repartirlas por todo el país y que tendría que llevar un 50 por ciento de avance? Pues es hora que el asunto no avanza y no tiene para cuándo.

Y MIENTRAS el tiempo pasa, hay quienes se preguntan si las oficinas que ya tenían instaladas algunos secretarios en otras entidades, como es el caso del titular de la SEP, Esteban Moctezuma, en Puebla; y de la titular de Cultura, Alejandra Frausto, en Tlaxcala, siguen instaladas y operando.

¿O NOMÁS fue pura inauguración oficial para sacarse la foto mientras siguen despachando todo en la CDMX? Es pregunta sin simulaciones.

VAYA despropósito se aventó el eterno suspirante a la dirigencia nacional de Morena Alejandro Rojas Díaz-Durán con su iniciativa para cambiarle el nombre a Tabasco y convertirlo en Tabasco de López Obrador.

ADEMÁS de Guerrero, Hidalgo, Morelos y Quintana Roo, sólo otras tres entidades del país llevan el apellido de algún mexicano ilustre: Coahuila de Zaragoza, Michoacán de Ocampo y Veracruz de Ignacio de la Llave.

TODOS los anteriores fueron próceres del siglo XIX y ningún Presidente del siglo XX ha merecido tal honor, por lo que la propuesta de Rojas suena más bien a pura lambisconería, de esas que el Presidente dice que no le gustan.

A MENOS que el morenista también pretenda cambiar los nombres de otras entidades como Puebla de Díaz Ordaz y CDMX de Echeverría. Sí, así de ridículo suena.

También en Templo mayor

    Ver Más Noticias »

    Por si todavía no lo leíste

    Sucríbete a nuestro newsletter y recíbelo vía Whatsapp 662 126 2721