Dra. Gloria Ciria Valdéz Gardea*

En un reporte reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, titulado: Migración, desplazamiento y educación, se informa que los niños migrantes y refugiados del mundo podrían llenar medio millón de aulas. El informe muestra que en la actualidad el número de niños migrantes y refugiados en edad escolar ha aumentado un 26% desde 2000. Lo anterior es un desafío para los países en cuanto a garantizar el derecho de los niños a una educación de calidad. El reporte indica que a los niños migrantes no se les da una oportunidad justa de ser exitosos, que existe abandono de escuela, que son menos propensos a lograr aptitudes básicas de lectura, matemáticas y ciencias.

Ante lo anterior consideramos que el aumento en la diversidad en el aula es un reto para los maestros en activo y para los estudiantes normalistas en el país, también es una oportunidad para inculcar respeto por la diversidad y para aprender de los demás. El tema toma una importancia relevante ante la llegada de cientos de niños, niñas y adolescentes provenientes de Estados Unidos, y más aún, ante la estancia temporal o definitiva de cientos de NNA de Centroamérica que están llegando en las Caravanas migrantes.

Por ejemplo, en México se calculan aproximadamente más de 600 mil niños, niñas y adolescentes (NNA) NNA que han llegado, procedentes de Estados Unidos, durante los últimos años. El estado que ocupa el primer lugar es el de Chihuahua. El estado de Sonora ocupa uno de los primeros lugares por ejemplo, investigaciones del Seminario Niñez Migrante de El Colegio de Sonora han calculado que desde el 2007 a la fecha unos 30 mil NNA han llegado a las aulas sonorenses muchos de ellos nacidos en Estados Unidos. La mayoría a educación básica pública siendo los grados de primaria alta los más representativos (4to, 5to y 6to año).

El retorno de cientos de NNA acompañados por sus familias o partes de éstas, se explica por las políticas antinmigrantes que han prevalecido en el vecino país agudizadas en los últimos 10 años. Por ejemplo, las familias con estatus migratorio mixto, es decir, las integradas tanto por ciudadanos estadounidenses como por indocumentados durante décadas han vivido en la incertidumbre ante la amenaza siempre presente de la deportación. Con la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos se ha elevado la preocupación e incertidumbre de las familias migrantes. Según un estudio de Warren y Kerwin (2017), en 2014 en Estados Unidos había 3.3 millones de hogares habitados por familias con estatus migratorio mixto y 6.6 millones de individuos, nacidos en el país, que compartían el hogar con residentes indocumentados, 5.7 millones de ellos eran menores de 18 años. Estas estadísticas muestran la grave problemática que implica la deportación de inmigrantes indocumentados quienes, en la mayoría de los casos, traen consigo a sus hijos menores en edad escolar, lo cual representa un reto serio para los menores que desean continuar su educación en escuelas en México, y también para el sistema educativo.

Los estudios sobre el retorno de menores migrantes y su incorporación al sistema educativo mexicano son recientes tienen una perspectiva multidisciplinaria, y su finalidad es exponer la situación que representa –tanto para el Estado, las instituciones educativas y la familia que regresa– la llegada de niños y niñas con experiencia educativa en otro país.

En Sonora, el Seminario Niñez Migrante de El Colegio de Sonora ha encabezado estudios de investigadores y estudiantes de posgrado analizando el contexto social, político, y económico de familias que retornan, también el trámite el proceso administrativo que realizan en las escuelas primarias públicas en Hermosillo para inscribir a los menores migrantes de retorno con experiencia educativa en Estados Unidos. Los resultados arrojan que los principales obstáculos que tienen la familia son: la poca claridad del sistema educativo estatal en el proceso administrativo de admisión, que baja hasta las escuelas donde los directivos y maestros no cuentan con información y promueve la invisibilidad de los menores en el aula, la falta de capacitación de los maestros para conocer las particularidades y necesidades del menor, la falta de sensibilización de las circunstancias del menor, la no existencia de protocolos de bienvenida, ni estrategias docentes de inclusión para el menor. Se han observado que los retos académicos más importantes de los menores están en las materias de Español, Matemáticas y Ciencias Sociales,

Por lo anterior se ha informado a través de reportes a la Secretaria de Educación y Cultura la necesidad de mejorar los obstáculos administrativos para los NNA además, en coordinación con ese organismo, se han organizado talleres y capacitación para maestros y directivos de educación básica con el fin de dar a conocer los resultados de las investigaciones que desde el 2011 se realizan sobre el tema.

Como parte del extensionismo que tiene El Colegio de Sonora hacia la comunidad, desde noviembre del 2018 se llevan a cabo asesorías gratuitas bilingües a niños, niñas y adolescentes de retorno en las materias en donde nuestros estudios indican se presentan los principales desafíos para los NNA retornados. Para lo anterior se contrataron dos maestros quienes cada semana viven los desafíos de asesorar a estos menores con bagajes académicos, procesos de enseñanza-aprendizaje y cultura diferenciada, distinto a lo que los estudiantes normalistas aprenden en la Universidad Pedagógica Nacional, UPN.

Ante el contexto de retorno de cientos de NNA a nuestro país, es fundamental impulsar en la curricula del plan de estudios de las UPNs materias específicas para que los futuros maestros estén preparados para recibir, e incluir a los estudiantes de retorno. De esta manera podremos cumplir con los desafíos educativos que las escuelas emprenden en la nueva realidad migratoria.

Dra. Gloria Ciria Valdéz Gardea
El Colegio de Sonora
Coordinadora del Seminario Niñez Migrante