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RASERO DISTINTO EN GUAYMAS


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RASERO DISTINTO EN GUAYMAS

Debido a que sienten que no se mide con el mismo rasero a los restaurantes y bares en el regreso a color rojo en el semáforo epidemiológico en Guaymas, los dueños de gimnasios, academias de
karate y entrenadores pusieron el grito en el cielo.

Y ayer, como medida de presión, un grupo de inconformes rechazó las medidas sanitarias impuestas por el Consejo Municipal de Salud debido a que afectará la situación económica de sus familias.

Desde temprana hora bloquearon la entrada norte del puerto de Guaymas para que las autoridades desistan del cierre de establecimientos, y a esta lucha se unieron vendedores ambulantes
y empleados de casinos. Este bloqueó molestó algunos automovilistas, que pidieron que fueran a exigirle a la alcaldesa Sara Valle Dessens para que les resolviera, ajá, el problema.

Lo que más les duele a los manifestantes es que restaurantes y bares operen con un aforo del 25% en espacios cerrados y del 35% en áreas abiertas, y que cierren los gimnasios y comercios
a pesar de que acuden menos personas.

Canaco Guaymas lo tiene claro: está en contra de cerrar negocios no esenciales y sugiere aplicar sanciones severas a los establecimientos que incumplan los protocolos sanitarios contra el Covid-19. Sin duda, la alcaldesa Sara Valle tiene entre sus manos una nueva “papa caliente”.

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AFECTACIONES ECONÓMICAS DEL CIERRE FRONTERIZO

Mantener el cierre de la frontera México-Estados Unidos por vía terrestre  tiene implicaciones mucho más costosas para ambos países que sólo privar a los mexicanos del famoso “shopping”
en las tiendas americanas.

Pues mientras AMLO insiste una y otra vez para que se dé la reapertura de los puentes internacionales, parece que sus peticiones topan en pared en el lado americano, argumentando “motivos de salud” ante la pandemia por coronavirus.

Y acá Entre nos, ya hay especialistas que le pusieron números al impacto que arroja este cierre para ambos países: ¡ronda los 55 mil millones de dólares! Las afectaciones no sólo son para 94
municipios de México, sino también para 48 condados sureños de la Unión Americana, cuya economía apuesta en gran medida del cruce de los connacionales.

La postura reticente de Washington para la reapertura fronteriza hará que más negocios bajen las cortinas metálicas y el alargue de un mes (21 de agosto) con el argumento sanitario, propiciará que salga más caro el remedio que la enfermedad, o ya en palabras terrenales: saldrá más caro el caldo que las albóndigas.

Y para muestra un  botón: los cierres de negocios están a la orden del día en las ciudades fronterizas y sus calles lucen desoladas.

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¿PREPARADOS PARA UN DESASTRE NATURAL?

Tras la tromba que azotó Nogales, que en cuestión de minutos convirtió las calles de esa frontera en verdaderos ríos crecidos, no nos queda más que pensar que ninguna ciudad de la entidad está preparada para cualquier fenómeno natural, sea tormenta, fuertes ráfagas de viento, inundaciones, sequía extrema e incluso los sismos.

Las ciudades más grandes de Sonora carecen de la infraestructura adecuada para enfrentar fuertes lluvias, simplemente porque tienen un drenaje pluvial deficiente e innumerables asentamientos ubicados en zonas propensas a deslaves o desborde de ríos; esto, sumado a la imprudencia de muchos habitantes que ubican sus viviendas en áreas riesgosas.

Por ejemplo, basta con que en Hermosillo llueva por espacio de media hora con fuertes vientos para que la tempestad derrumbe espectaculares, dañe semáforos, derribe árboles, reviente drenajes, sumado al consecuente caos vial que provoca en toda la ciudad, sobre todo en la periferia.

Las autoridades de Protección Civil, cuerpos de emergencia y el Ejército tienen la responsabilidad de crear en la ciudad condiciones que prevengan mayores estragos ante un desastre natural,
sobre todo ahora que no existen apoyos como el Fonden, al que se recurría cuando este tipo de hechos sorprendían a las poblaciones.

Las acciones preventivas deben cuidarse desde el momento en que se realiza cualquier construcción, desde una casa de interés social hasta un gran edificio. La cultura de la seguridad y la prevención debe empezar desde las propias familias, ya que muchas de éstas habitan en fraccionamientos y desconocen que sus casas fueron hechas sin cimientos, con techos frágiles y sobre terrenos arenosos.

Las medidas deben extenderse a los centros laborales y la industria, no sólo para cumplir la normatividad que exigen los gobiernos, sino para garantizar la integridad física de quienes ahí
pasan horas. Lo ocurrido en Nogales es sólo una muestra de lo vulnerable que somos ante la naturaleza, pero también del desinterés que ha existido durante décadas por parte de los gobiernos por proteger a sus ciudadanos y de estos por exigir vivir en ambientes seguros.

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PRESIONAN POR ‘SED’ A OOMAPAS NAVOJOA

Ahora sí que los habitantes de la comunidad El Saneal, en Navojoa, ya no aguantaron más y tomaron las instalaciones del Oomapas de ese municipio, pues dicen, ya están cansados de acudir y no recibir una respuesta por parte de ese organismo.

Y es que, a decir por los afectados, la escasez de agua es un problema añejo que han venido sufriendo y que al no ver una solución, se hartaron y decidieron tomar el pozo de la comunidad  ‘La Potable’, para después manifestarse por fuera del organismo operador.

Ante la presión ejercida, la autoridad acordó enviarles agua una vez a la semana, sin embargo el grupo de inconformes advirtió que no quitarán ‘el dedo del renglón’ hasta que les den una solución definitiva.

Sin duda, la escasez de agua es un tema que no sólo tienen los habitantes de esa comunidad de Navojoa, sino que también es compartida por otros municipios de Sonora, entre ellos la capital
del estado, en donde sin avisar con anticipación, se realizan cortes en el suministro del agua, cortes que a veces duran horas y que ponen en jaque a los usuarios.

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USO DE BICICLETA EN ZONA URBANA Y RURAL

El cuidado de los ciclistas va en serio en la capital sonorense y puntos circunvecinos, pues ahora cobra fuerza una propuesta para colocar en las carreteras rurales señalización correspondiente para quienes usen este medio de transporte.

Los primeros pasos ya se dieron en la zona urbana con la instalación de ciclovías, ciclocarriles y hasta con los carriles emergentes para concientizar a los automovilistas, para que cuando  circulen por estos lugares den prioridad a los ciclistas.

En la capital sonorense las autoridades y la ciudadanía ya han puesto su granito de arena en este tema. Sin embargo, los caminos rurales tienen una corona de 7 metros, la cual se usa
para facilitar el drenaje del agua fuera de una amplia superficie del camino, y aún no planean ampliar un espacio, incluso para acotamiento.

Ante esta situación, la Asociación Sonora Sin Víctimas de la Violencia Vial propone un carril compartido con prioridad para usuarios de bicicletas, como el que se colocó en el bulevar Rodríguez.

La pelotita queda del lado de las autoridades. Ahora que con esta nueva normalidad, la propuesta que gana bonos es el uso de la bicicleta como medio de transporte gracias a sus beneficios para el medio ambiente y la salud de quienes practican el ciclismo.

mrx@expreso.com.mx

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