Para todas las Almas y las hijas de las Almas

La autora es coordinadora del Seminario Niñez Migrante de El Colegio de Sonora.

“Levántate, Alma mía...” un verso de la canción de la Corona interpretada por Norma y coreada por sus amigas, y muchas, muchas lágrimas de su madre, 4 hijas, de sus compañeros de trabajo y de todos los presentes, lágrimas que humedecían los cubrebocas, era el ambiente que había en casa de a quien nombrare como “Alma”, ahí era velada para despedirla antes de llevar su cuerpo a su natal Mátape. Llegamos como a las 10 de la mañana. Norma me avisó la noche anterior: Gloria, siento darte esta noticia. Esa noche no dormí muy bien. Por casi 14 años he sido parte de la escenografía de ese café. Temprano diariamente, llego, saco computadora y empiezo a trabajar. Me dicen las muchachas que casi soy parte del inventario. Para mí son parte importante de mi vida.

Me han visto llorar en momentos difíciles: mi divorcio, cuando mi hijo mayor se fue a estudiar lejos, y por la muerte de mi compañero. Me han acompañado en eventos importantes: el festejo de mis 50 años y en el funeral de Efrén. De mi parte he participado en el babyshower bíblico de Eva, una de las gerentes en la sucursal del café que estaba por la Rosales y que cerraron. También fui madrina de fotos de los quince años de la hija de la gerente actual.

Y ahora, acompañándolas en el funeral de Alma, una guapa mujer de 37 años. La observé: en su rostro se dibujaba una sonrisa, sus hijas la maquillaron y le pintaron las uñas de las manos, se veía muy bonita. Muere en tiempos de pandemia cuando la angustia, la desesperación, la no-esperanza se triplica. Cristina, su amiga y la más joven de las muchachas del café, la encontró; tengo esperanzas de que la juventud de Cristina hará que se recupere pronto de la decisión de Alma.

Me gustaría decir a todas las Almas y a las hijas de las Almas que sí hay esperanza. Hay ocasiones que sentimos que no podemos enfrentarnos con el mundo y que lo único que queremos es aislarnos y perder el contacto con la realidad. Es ahí cuando necesito ayuda.

La Secretaría de Salud mantiene brigadas gratuitas para apoyar la salud mental marcando al 911. También hay atención gratuita en el Instituto Sonorense de las Mujeres marcando al 6622174986.

Aunque muchos grupos gratuitos de autoayuda están cerrados por la contingencia, otros mantienen puertas abiertas como el ubicado en Meoqui, entre Bamoa y Los Mochis, Colonia Emiliano Zapata.

La autora es coordinadora del Seminario Niñez Migrante de El Colegio de Sonora.

gvaldez@colson.edu.mx