Entre fiestas y Posadas

David Toache Licenciado en Nutrición Nutriólogo en el Instituto Mexicano del Seguro Social Escritor literario asesor del legislativo Instructor de capacitación

Como cada fin de año llegan las fechas decembrinas que por lo general están rodeadas de fiestas, posadas, reuniones y eventos, que ya son costumbres típicas del país en el que vivimos.

Como personas y mexicanos siempre buscamos una fecha para reunirnos, celebrar algo o simplemente convivir.

Cada celebración implica el consumo de una serie de platillos, alimentos y bebidas de alto valor calórico.

El detalle está en que muchas de las personas que se proponen y cumplen realmente con el propósito de cada año de ponerse en forma y tener un estilo de vida más saludable, ya sea por salud o estética, es porque realizan una disciplina deportiva o simple vanidad. Frente a esa cuestión evitan comer ciertos alimentos por la culpa de que puedan perder todo lo trabajado a lo largo de meses.

La cuestión está en ¿por qué sentir culpa? Después de cuidar tanto nuestro cuerpo todo el año y restringirnos ciertos alimentos, nos podemos dar el placer de consumir los alimentos típicos de estas fechas tan bonitas sin sentir culpa y sin llegar a los excesos.

Los días de Navidad, Año Nuevo, las posadas, de trabajo o amigos, son ocasiones especiales que sólo se celebran una vez al año. Son momentos para convivir y disfrutar junto a los seres queridos y acompañado de las personas con las que decides compartir tu cariño y amor, son momentos que no vuelven, no se repiten, no pasan dos veces, así que ¿por qué no comer lo que se te antoje?, pero siempre con moderación, simplemente controlando las cantidades y porciones de alimentos.

Sabemos que las comidas típicas que se preparan en estas fechas son de buen sabor, son comidas que a la mayoría nos agrada, podemos comer lo que nos plazca, lo que satisfaga a nuestro paladar, lo que nos haga disfrutar de un momento con nuestros seres queridos evitando llegar a los excesos, si estamos acostumbrados a consumir tres platos de menudo o pozole, por qué no bajarle a solamente uno; si en algún momento nos llegamos a comer seis tamales, por qué no bajarle a cuatro o menos.

El comer sin llegar a excesos es una decisión propia, individual. Disfrutar de las fechas sin sentirnos culpables es posible, si tenemos un buen autocontrol no vamos a empezar el año próximo sufriendo por los kilos de más.

La vida, como he mencionado, es para disfrutarse y estas fechas también lo son. Cada quien las disfruta a su manera y con quien más le plazca, pero vive cada fecha sin culpas, sin remordimientos, ya que al final de cuentas, tienes un año que apenas comienza, en el que ahora sí, plantea tus metas y tus planes para lograr cumplirlas, porque sólo de ti depende el ponerte en forma, el tener una mejor calidad de vida, el encontrar la mejor versión de ti mismo, pretextos siempre van a sobrar, desde falta de tiempo, estrés, la familia, los hijos, pero simplemente es cuestión de actitud, de no dejar que nada logre desanimarte y llegues a tus metas.

Ponte la meta de bajar de peso, de mejorar tu apariencia física con todo y los pretextos, pero haz las cosas, logra el cambio, llega a lo que media sociedad no llega, ¡cumplir sus metas! Así sea una meta pequeña o una grande, pero jamás dejes de buscar la manera de lograrlas, con flojera, pero hazlas, empieza por pensar en ti, por sentirte bien contigo mismo, por amarte a ti primero que a los demás, por cuidar tu aspecto físico para que entonces sí, le regales lo mejor de ti a los demás.

 

 

David Toache

Licenciado en Nutrición

Nutriólogo en el Instituto Mexicano del Seguro Social

Escritor literario asesor del legislativo

Instructor de capacitación