sylvana col1SYLVANA BELTRONES SÁNCHEZ
Senadora de la República

No hay mayor igualador social que el acceso a la salud y cualquier política pública tiene como columna vertebral el recurso público que se le asigna. Estoy de acuerdo en que se debe cambiar la lógica de los presupuestos, pero resulta sumamente preocupante la decisión del Gobierno federal de realizar recortes indiscriminados por millones de pesos a institutos y hospitales, afectando a pacientes tanto en su salud como en su bolsillo, así como a trabajadores del propio sector mediante despidos masivos.

Esta decisión ha signifi cado la reducción de 50% de las cirugías programadas; el desabasto de 40% del cuadro básico de medicamentos; el 30% de reducción de gastos operativos, que impacta en el traslado de pacientes y vacunas; la eliminación de la investigación en los institutos nacionales, básica para atender las causas de las enfermedades, como es el caso del Instituto Nacional de Cancerología, donde se han afectado programas como el Registro Nacional de Cáncer o el programa de detección y atención de cáncer de mama, de próstata o el de pulmón, que aun teniendo recursos etiquetados en el Presupuesto de Egresos de la Federación ahora se quedan en cero.

Tenemos que hacer conciencia que una política pública que sólo busque remediar, no es sustentable, por ello debemos apostar por la prevención y el diagnóstico oportuno. Tenemos que mantener viable el sistema de salud y los recortes a los institutos e instituciones es una muy mala idea. No sabemos las razones de esta decisión ni a donde se irán estos recursos. Estamos ante una franca desarticulación del sector que afectará de manera directa a millones de familias y esta realidad ha quedado evidente con la renuncia de Germán Martínez como director del IMSS.

Las razones que expresa en su carta de renuncia son alarmantes: las compras paralizadas que generan desabasto de medicinas e insumos; aumento de litigios y reclamaciones que impactarán fuertemente sus fi nanzas; 0% en avances de obras y la falta de recursos del sistema IMSS-Bienestar; en suma, una incomprensión generalizada por parte de Hacienda de las necesidades reales del sector, de su normatividad, así como una inversión de prioridades, donde la salud de la gente queda en último lugar.

El sistema de salud pública es garante de progreso y de igualdad social. Desde el Senado exigiremos que se respete el presupuesto asignado a las instituciones del sector salud, vigilando la transparencia y el destino de los recursos y, además, solicitaremos la comparecencia del Secretario de Hacienda para que nos explique el motivo de estas reducciones. Ningún programa prioritario del Gobierno será exitoso si no tenemos salud y ningún proyecto, ya sea refi nería, tren o aeropuerto, es más importante que la salud de los mexicanos.