El próximo viernes la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano cumplirá su cuarto año de dirigir los destinos de Sonora lo que implica por lo menos dos escenarios por demás interesantes.

El primero es que darán comienzo a partir de esa fecha un escrutinio y seguimiento más puntual del actual gobierno que a decir verdad ha gozado –a pesar de los pesares—de una buena prensa tanto local como a nivel nacional.

Quizás por el hecho de ser una mujer gobernadora o porque han transitado estos cuatro años con cierta estabilidad y sin escándalos mayúsculos, esta administración ha salido bien librada en las encuestas de popularidad.

Todo esto con todo y que Sonora atraviesa por la ola de inseguridad más grave de las últimas décadas y cuando apenas hace un año en las elecciones locales un partido opositor al gobierno arrasó en alcaldías, diputaciones locales y federales.

El segundo escenario al cumplirse los cuatro años del gobierno estatal será el arranque abierto y formal de la sucesión por el poder en Sonora.

En tiempos de la hegemonía priista la lucha por la gubernatura se abría en el último año del sexenio y de alguna manera los aspirantes eran controlados por el mismo sistema político, en muchas ocasiones desde la ciudad de México.

Hoy en día todo esto ha cambiado, la competencia es compleja, franca y prácticamente a morir.

La gobernadora Pavlovich seguramente tendrá uno o dos precandidatos para promover, pero de nada valdrán sus deseos si sus gallos no aparecen en las encuestas de opinión.

Lo mismo ocurrirá con Morena, el presidente Andrés López Obrador empujará a su candidato o candidatos a la hora de la verdad –aunque diga él que los tiempos han cambiado—pero si su preferido no tiene arrastre y popularidad propios, no podrán llegar muy lejos.

Lo cierto es que los partidos y sus alfiles se han comenzado a mover desde hace meses, aunque todavía de manera sigilosa y reservada.

Para las elecciones del 2021 en Sonora es por demás probable que el partido Morena y sus aliados lleven las de ganar si tomamos en cuenta lo ocurrido en el 2018 cuando López Obrador y sus candidatos locales alcanzaron una votación histórica en la entidad.

No obstante las elecciones intermedias suelen ser complicadas para el presidente y el partido en turno debido al desgaste político y a que normalmente en tres años no logran cumplirse las promesas de campaña.

En esta ocasión la economía que parece encaminarse a una franca recesión podría significar la debacle de los morenistas.

El PRI mantendrá seguramente un segundo lugar en la elección próxima y será la única fuerza que podría superar a Morena por dos sencillas razones: ostenta actualmente el poder estatal y goza de una amplia estructura en Sonora.

Para el PAN será muy difícil su recuperación ante la pésima imagen que dejó el gobierno anterior, no obstante tendrá oportunidad de ganar alcaldías y diputaciones en base a la calidad de sus candidatos, pero será prácticamente imposible que alcance la gubernatura.

Así las cosas en Morena se maneja de tiempo atrás una larga lista de probables: Alfonso Durazo Montaño, Ana Gabriela Guevara, Lily Téllez, Javier Lamarque, Arturo Bours, Célida López Cárdenas y más los que se acumulen en los próximos meses.

Por el PRI la lista es también cuantiosa: Ernesto Gándara Camou, Miguel Pompa Corella, Sylvana Beltrones Sánchez, Ernesto de Lucas y Rogelio Díaz Brown, entre los más mencionados.

En el PAN la lista es más escueta: Antonio Astiazarán y Damián Zepeda, sin descartar al actual dirigente estatal Ernesto Munro.

Entre los independientes hay que anotar por lo pronto a Ricardo Bours Castelo.

Todos ellos, pues, están en sus marcas y listos para iniciar la carrera.

¿Quiénes llegarán a la boleta electoral y quién será el ganador en junio del 2021?

Noticias, noticias…

Está resuelto el terrible homicidio de la universitaria Ámbar Dolores, originaria de Santa Ana, quien fue encontrada sin vida el pasado 30 de mayo en la colonia Ley 57.

Su alevoso crimen conmocionó a la entidad y por lo mismo se espera que los inculpados –presuntamente tres sujetos—reciban pronto una condena ejemplar…

Por demás conservador el Paquete Económico del 2020 que presentó para su discusión el gobierno federal, ¿se acuerdan cuándo prometieron que el país crecería a razón del 4% anual?