Actitudes

Complica AMLO el caso Cienfuegos


El caso del general Salvador Cienfuegos podría convertirse en un poderoso bumerang de consecuencias muy negativas para el Gobierno mexicano cuando se había alcanzado una razonable estabilidad en las relaciones políticas y diplomáticas con Estados Unidos.

Sea inocente o culpable, el desenlace en el proceso del exsecretario de la Defensa Nacional pudo haberse manejado con mayor altura y sin necesidad de lanzar una agresiva campaña de desprestigio en contra de la justicia norteamericana.

Como se recordará el militar mexicano retirado, de 72 años, fue arrestado el pasado mes de octubre al arribar con su familia a Los Ángeles, California, en plan de vacacionar.

Cuatro cargos pesaron sobre el inculpado a quien sus denunciantes llamaban “El Padrino”: tres acusaciones fueron por presuntos actos de narcotráfico realizados entre los años 2015 y 2017 -todavía como titular de la Secretaría de la Defensa Nacional- y una más por lavado de dinero.

Según la investigación de la DEA, que finalmente desechó la Fiscalía General de la República, Cienfuegos recibió en varias ocasiones mensajes de los operadores del Cártel Beltrán Leyva con el que supuestamente estaba coludido, a través de un teléfono BlackBerry.

Un mes después de la inesperada detención del general Cienfuegos, las autoridades judiciales de Estados Unidos volvieron a sorprender con la entrega libre de cargos del militar al Gobierno mexicano.

Sin embargo, México se comprometió a continuar las investigaciones sobre el inculpado y para ello la Fiscalía recibió el expediente completo del caso Cienfuegos.

La autoridad mexicana dejó libre al poderoso funcionario del anterior sexenio a su regreso al país y se dio por hecho que tarde o temprano la Fiscalía declararía inocente a Cienfuegos o dejaría congelado el expediente como suele suceder en nuestro país.

Pero la sorpresa –ahora del lado mexicano— ocurrió el viernes pasado cuando a su estilo pendenciero, el presidente López Obrador acusó a la DEA de fabricar este caso para dañar a México y remató que su Gobierno no es “pelele de grupos de intereses creados ni de gobiernos extranjeros”.

Un día antes la Fiscalía informó que no tomaría acciones legales contra el exministro de Defensa porque según sus pesquisas se concluyó que nunca tuvo comunicación con los supuestos narcotraficantes ni tampoco comprobó alguna acción por parte de Cienfuegos para proteger al Cártel Beltrán Leyva.

En pocas palabras, el llamado “Padrino” fue confundido con el alto militar o bien las versiones de los testigos protegidos que implicaban al mexicano fueron totalmente inventadas.

Hasta ahí todo iba bien, seguramente el gobierno yanqui habría lanzado un reproche de bajo alcance a la Fiscalía mexicana y todo quedaría olvidado a la vuelta de varias semanas.

Pero al día siguiente el aguerrido Andrés Manuel se lanzó a la yugular contra la DEA, un brazo importante de la justicia yanqui y, además de fustigarla, ordenó la difusión pública de la investigación realizada por la agencia que en su momento fue confiada a la autoridad mexicana.

Este último hecho desató la furia de funcionarios norteamericanos que además de las agresiones recibidas por AMLO, no daban crédito del porqué México violó el acuerdo básico de mantener la secrecía de una investigación judicial.

Quizás el cambio presidencial en Washington favorezca al Gobierno azteca y los nuevos funcionarios se olviden de la ofensa de México, empero, lo más probable es que esta abrupta decisión presidencial genere reacciones dañinas para nuestro país en el corto y mediano plazo.

Esperamos no se repita otra crisis desastrosa entre ambos países como la ocurrida en 1985 con el asesinato del agente Enrique Camarena, o la más reciente por la hostilidad de Donald Trump contra los mexicanos durante el inicio de su gobierno.

Lo que no entendemos es por qué López Obrador sale con sus bravatas cuando el caso del general Cienfuegos ya estaba cocinado. ¿Para qué tanto brinco, pues, estando el piso tan parejo?

Noticias, noticias…

En Sonora y en México estamos atravesando por el peor momento de la pandemia, en buena medida por la temporada invernal y también porque los ciudadanos le han perdido el respeto al Covid-19. Pregunta: ¿no será momento de declarar una nueva cuarentena para frenar los contagios y muertes?… Buen arranque de precampaña tuvo Ernesto “Borrego” Gándara con sus mensajes donde propone unir y no dividir a los sonorenses, además de trabajar más y hablar menos. ¿Alguien adivina a quién se refirió el precandidato a gobernador de la alianza PRI-PAN-PRD “Va por Sonora”?

También en Actitudes

    Ver Más Noticias »

    Por si todavía no lo leíste

    Sucríbete a nuestro newsletter y recíbelo vía Whatsapp 662 126 2721