diusdadoCIUDAD DE MÉXICO.- Aunque los resultados en el mundial de Gwangju no fueron los mejores para la Selección Mexicana de nado sincronizado, Nuria Diosdado volvió satisfecha a la Ciudad de México.

"El balance es muy bueno. El desempeño fue lo que se esperaba", señaló, sobre las cuatro finales a las que llegó el equipo. La sirena consideró que se trata de una disciplina en la que es difícil competir: "Hay países que son favorecidos, por las cuestiones políticas del deporte".

Ahora, con la mira puesta en los Juegos Panamericanos, Nuria y el combinado azteca se sacuden la presión y no prometen la medalla de oro, pero irán por todas.

"Queremos demostrar quién es México, pondremos su nombre en alto y seguramente traeremos medallas", dijo, al tiempo que enfatizó que el objetivo es mantener el subcampeonato y buscar darle una sorpresa a Canadá y a Estados Unidos. Con respecto a la polémica que envuelve a la Federación Mexicana de Natación, Diosdado se desmarca y es contundente: "Nosotras nos hemos mantenido ajenas a los problemas de la FMN.

Ha sido con otros deportes". Y pensando en su futuro a mediano y largo plazo, la nadadora artística se pone como meta Tokio 2020: "Después veremos qué pasa".