redsox 28102018ej 07LOS ÁNGELES, EU.- Se sentía como si lo fuera. Desde el segundo día de la temporada hasta el triunfo de esta noche Red Sox demostró que nació campeón.

Un triunfo 5-1 sobre Dodgers sirvió para bajar la cortina de la temporada que a su vez subió los fuegos artificiales para una organización que desde hace unos minutos puede presumir nueve títulos de Serie Mundial.

Los campaña 108 triunfos (marca de la franquicia), las victorias en Playoffs sobre los pesados pesados Yankees de Nueva York y Astros de Houston, recibió su corona con el trofeo del comisionado que recibieron por cuarta ocasión desde 2004 cuando derrumbaron la maldición de Babe Ruth.
Fue hace 100 años, que el Bambino fue vendido a los Yankees, en un movimiento que fue hechizado pero que ha dejado de pesar en la organización. Ruth fue pieza fundamental del triunfo de los Red Sox en la Serie Mundial de 1916 frente a Dodgers, una historia muy parecida al derrotarlos en el Juego 5.

Desde el primer inning, Boston mostró pegada. Dio el aviso que el avión de vuelta a casa lo tomarían con el título del Clásico de Otoño. Un cuadrangular de Steave Pearce puso adelante 2-0 a la novena de Alex Cora.

Dodgers reaccionó en la parte baja de ese mismo capítulo con bambinazo de David Freese, lo único rescatable para la ofensiva local que se secó ante la serpentina del zurdo David Price.

En el sexto capítulo, otro palo de cuatro esquinas de Mookie Betts amplió la ventaja para Boston a 3-1.

Un rollo después JD Martínez continuó la fiesta de Boston que esta noche no dormirá en espera de sus campeones de Serie Mundial.

Dodgers por segundo año consecutivo pierde el campeonato en casa. Clayton Kershaw cargó con la derrota en el que pudo ser su último juego con el uniforme de Los Ángeles.

El Universal / LCG 28/10/18/EJ