Un mundo vacío

"Un mundo vacío", escribe Marco Paz Pellat en #ElPoderdelasIdeas

En 2023, la humanidad no alcanzó la tasa de reemplazo por primera vez, lo que refuerza la hipótesis del "Mundo vacío" al fallar nuestros intentos por evitarlo.

La ONU anunció en 2022 que éramos ocho mil millones de personas en el mundo, con estimaciones de ocho mil 500 millones para 2030, nueve mil 700 millones para 2050 y 10 mil 400 millones para los años 80. Si las tendencias actuales continúan, nos estancaremos durante décadas antes de que la población comience a disminuir (bit.ly/3wy8vLM).

La tasa de reemplazo, crucial en economías avanzadas con alta esperanza de vida, es de 2.1. Sin embargo, en otros lugares como China, puede ser más alta debido a factores como los abortos selectivos.

En México, la fecundidad ha caído por debajo del nivel de reemplazo. A partir de la información que proporciona el Censo de Población y Vivienda 2020, la fecundidad ha seguido cayendo a una tasa global de 1.9 hijos por mujer para 2019. Por primera vez, el país registra una fecundidad por debajo del nivel del reemplazo poblacional (2.1 hijos por mujer), que es el convencionalmente considerado como indicador del reemplazo de la población en el largo plazo (bit.ly/3VfR0dB).

La tasa de reemplazo no se traduce directamente en el crecimiento poblacional, ya que es un indicador de los niños que se incorporan a la población, no de las muertes. Actualmente, nacen 16 niños por cada mil habitantes, mientras que solo mueren 7.5 personas por cada mil, lo que impulsa el crecimiento poblacional debido a la inercia del babyboom.

Sin embargo, esta inercia está disminuyendo, ya que el ritmo de crecimiento poblacional ha ido decayendo desde 1950. Algunos demógrafos sugieren que las estimaciones de la ONU podrían estar sesgadas.

Según el demógrafo noruego Jørgen Randers, la población mundial alcanzará un máximo de ocho mil millones en 2040 y luego disminuirá. Las fuerzas que contrarrestan el crecimiento son cada vez más fuertes, como se ve en el cambio cultural y las tendencias reproductivas.

La globalización, con su urbanización y dinámicas laborales, está cambiando los deseos y la mentalidad de las personas. La respuesta a la pregunta “¿cuántos hijos quieres tener? tiende a converger en torno a dos, independientemente de la ubicación.

La tasa de natalidad en los países nórdicos, conocidos por sus políticas familiares, está disminuyendo. Esto sugiere que las políticas actuales pueden no ser suficientes para abordar el declive demográfico.

En resumen, el mundo se enfrenta a un futuro demográfico incierto, donde las políticas actuales pueden no ser adecuadas para revertir la tendencia al declive. Nos encontramos ante un desafío creciente y la necesidad de encontrar soluciones innovadoras para abordar este problema.

MARCO A. PAZ PELLAT

alfil3000@gmail.com