Haiga sido como haiga sido...

HAIGA SIDO como haiga sido, el hecho es que hoy Rosario Robles está en la cárcel y no hay nadie que pueda considerarla una presa política del nuevo gobierno, pues los malos manejos en su gestión son conocidos desde que era funcionaria.

Y A LO MEJOR tiene razón Andrés Manuel López Obrador cuando dice que es sólo un chivo expiatorio, la sacrificada por parte de Enrique Peña Nieto para poner a salvo al resto de la banda, perdón, del equipo. Pero, como sea, resulta realmente novedoso ver a una secretaria de Estado tras las rejas, así sea prisión preventiva.

SERÁ INTERESANTE ver cómo conducen este caso tanto Alejandro Gertz Manero como Santiago Nieto. Por lo pronto la Unidad de Inteligencia Financiera ya le sacó a Robles otros expedientes que le tenía guardados y de aquí a dos meses todo puede pasar.

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HAY QUIENES se preguntan si el morenista Mario Delgado es muy temerario o es simplemente ocurrente, porque de pronto le da por proponer cada cosa... como ayer que salió con la puntada de que el gobierno reduzca el superávit ¡a la mitad!

SI BIEN no se trata de abrir la llave del endeudamiento, la propuesta del jefe de la bancada de Morena pone sobre la mesa la manzana de la tentación, al aflojar la disciplina en el gasto. Del superávit de apenas el 0.5% del PIB al déficit presupuestal sólo hay un pasito.

EL PRESIDENTE ha insistido en que no endeudará al país, pero habrá que ver si la propuesta del diputado Delgado le hace ojitos. Al que no hay que preguntarle es al titular de Hacienda, Arturo Herrera, pues ya se sabe que por la mañana dice una cosa y por la tarde se desmiente a sí mismo.

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AL REVISAR las cifras de la elección de Alejandro Moreno como dirigente nacional del PRI, las cuentas cuadran... pero no parecen estar muy derechas.

Y ES QUE, de entrada, "Alito" ganó, sí, con el 85% de los votos, peeero... sólo votaron 3 de cada diez priistas que supuestamente están inscritos en el padrón. Y mientras la participación general fue de apenas el 27.8 por ciento, hubo cinco estados en los que ocurrió el milagro de la multiplicación de los votos.

EN Oaxaca aparece la participación fue del ¡82%! En Campeche, la tierra de Moreno, acudió el 69.5% del padrón, en tanto que cifras similares se vieron en Guerrero, Chiapas y Coahuila. En el resto del país los números se comportaron de manera menos priista, por no decir mañosa.