Se fue la esperanza y aumentó el peligro

El autor es Lic. en Derecho por la Universidad de Sonora.

Llegó el 1 de junio con la esperanza de que, por estar, según los expertos, en la curva máxima del contagio de Covid-19, el número de sonorenses enfermos iba a disminuir respecto del porcentaje de días anteriores, pero sucedió lo que se veía venir.

El tránsito humano aumentó considerablemente y como lógica consecuencia, diariamente también aumentó el número de personas contagiadas; y si seguimos sin respetar la orden de “Quédate en casa”, en próximas fechas las autoridades de salud invadirán el auditorio del Centro de Gobierno para improvisar un gran hospital especializado para Covid-19.

Es triste que mis compañeros sonorenses no hagan caso de quedarse en casa para evitar el contagio de la enfermedad de moda; en Nogales, Puerto Peñasco, Guaymas, Navojoa y Hermosillo, a partir del 1 de junio, aumentó el tráfico de vehículos y los noticieros informaron de cientos de negocios ““no indispensables” que abrieron sus puertas ignorando totalmente que Sonora está en el semáforo rojo para esas actividades.

Ya llevamos más de 90 días con llamadas cordiales de las autoridades para que los sonorenses sigamos guardando la cuarentena, pero no hacemos caso de las recomendaciones.

Ya es necesario que la Gobernadora ejerza la facultad legal que le otorgó el secretario de Salud del Gobierno Federal y lo refrendó el Presidente de México en su decreto del 24 de marzo, en cuyo artículo primero dice:

“Las autoridades civiles, militares y los particulares, así como las dependencias y entidades de los tres órdenes de Gobierno, están obligadas a la instrumentación de las medidas preventivas contra la enfermedad por el virus (Covid-19)”.

Y en su segundo artículo ordena:

“Las medidas preventivas que los sectores público, privado y social deberán poner en práctica son las siguientes: inciso c). Suspender temporalmente las actividades de los sectores público, social y privado que involucren la concentración física, tránsito o desplazamiento de personas…”.

Y sugiero que, con fundamento en lo anterior y lo que le podrá agregar el consejero jurídico del ejecutivo, pronuncie un decreto similar al que publicó en el Diario Oficial del 25 de marzo del año en curso, y prohíba en los 72 municipios de Sonora, carreteras federales, locales y caminos vecinales, el tránsito de vehículos de motor de todo tipo, sin placas de circulación vigentes del Estado de Sonora, de cualquier Estado de la República y de Estados Unidos de América, y el vehículo que no porte dichas placas sea detenido y depositado en los separos de la Policía de Tránsito Municipal correspondiente (los autos conocidos como chuecos o chocolates no circulan) y el conductor del vehículo en regla, tendrá que justificar la necesidad del tránsito a la hora, fecha y lugar de la revisión y si no la justifica que sea multado y apercibido, que de volver a sorprenderlo en las mismas condiciones será arrestado y detenido el vehículo.

No es popular la medida, pero sus consecuencias pueden llegar a salvar vidas, aunque las salvadas jamás se lo agradezcan a la Gobernadora.

“Norma jurídica sin sanción, no es norma jurídica”.

“Quédate en casa ¡No me quedo y qué!”

El autor es Lic. en Derecho por la Universidad de Sonora, excatedrático Universitario de Derecho Laboral con 44 años de especialidad en asesoría empresarial.

Autor del Libro “Práctica Laboral Forense”.

correo electrónico: f-cordova@hotmail.com