Felipe Padilla Cardona expresoCIUDAD OBREGÓN, SON.- Cuando las cenizas de un difunto son conservadas en casa se impide que el alma de la persona descanse totalmente, por eso la iglesia exhorta a llevar los restos mortales de un fallecido a un panteón o a un lugar sagrado.

Esto lo dio a conocer el obispo Felipe Padilla Cardona, en referencia al reciente documento emitido por el Papa Francisco, en el que la iglesia prohíbe tajantemente conservar cenizas en un hogar o esparcirlas en diferentes puntos a petición de la persona fallecida.

"Debemos entender que un difunto se convierte en algo sagrado y al tenerlo en casa lo hacemos partícipe de los problemas y preocupaciones que ahí se dan y el alma no descansa; los difuntos deben ser sepultados y en caso de ser cremados, llevados a un lugar donde verdaderamente puedan estar en paz", reiteró.

Deben descansar
El obispo indicó que aquellos católicos que recién conocen está disposición y que conservan en casa las cenizas de un familiar, deben desprenderse de ellas para permitirles descansar, pues quien conserva cenizas en casa, no quiere ni respeta mucho a su familiar difunto.

Padilla Cardona dijo que en caso de que una persona haya pedido ser cremada y que sus cenizas sean esparcidas en un lugar, la familia puede cambiar esta voluntad, ya que se trata de una idea que no concuerda con la fe católica.

Como en los viejos tiempos

"Hay ocasiones que no piden ser cremados y la familia toma la decisión, por lo que también puede cambiarse una voluntad, pues de lo contrario estarían en contra de la fe católica que tiene su fundamento en la resurreción", expresó.

Comentó que la iglesia siempre va a recomendar que un cuerpo sea sepultado como se hacía en el inicio de los tiempos para dejar que los restos mortales sean consumidos por la tierra y en caso de ser incinerado, el cuerpo debe descansar en un panteón o en un lugar sagrado.

EXP/RED/DAW/OCT/2016