HERMOSILLO, SON.- Una nueva historia comenzó para la bonita Marisela Espinoza Durazo y el afortunado Paolo Romero Mejía, cuando sellaron su amor con sus votos nupciales ante el altar de la Iglesia de Nuestro Señor Jesús. 

Sus seres queridos estuvieron presentes para atestiguar tan romántico momento de sus vidas y celebraron a su lado en una concurrida y elegante recepción. 

Fue en el salón Imperial de Villa Toscana donde hicieron su primer baile como esposos y disfrutaron del ambiente, las sorpresas y las felicitaciones hasta bien entrada la madrugada.