bimbo expreso04192017wwCIUDAD DE MÉXICO.- Con poco más de 10 años de presencia en China, Grupo Bimbo ha entrado exitosamente pero aún tiene una gran porción por recorrer, explicó Bernardo Zermeño, gerente general de la Unidad de Negocios Alimentos Preparados Bimbo.

Con la visión de ser una de las panificadoras más grandes del mundo en 2020, el gigante asiático ha sido un país difícil de conquistar pero que también ha ofrecido muchas experiencias de aprendizaje.

"Bimbo llega a China pensando en estas oportunidades que ofrece el mercado, que son enormes, pero también es un reto porque para un país que es tan grande y tan diverso es muy complicado venderle", precisó en conferencia.

La logística
La entrada a este mercado fue mediante adquisiciones, primero de la panificadora española Pan Rico que ya tenía cierta presencia en el mercado, y luego de otras más pequeñas.

Aunque ya estaban las fábricas y cierta infraestructura para logística, se tuvieron que enfrentar ciertos retos: identificar cuáles eran los gustos de los consumidores, las diferencias culturales, cuestiones de propiedad intelectual e incluso las diferencias idiomáticas.

Por ejemplo, en China se buscó que el nombre fuera lo más paralelo posible al original por lo que en mandarín "Bimbo" se escucha como "Bimbau", que se traduce a algo parecido a "huésped del castillo".

El reto

"Uno de los retos que tenemos son las regulaciones, que están cambiando muy rápidamente por el crecimiento que se está experimentando: están las del Gobierno federal y los de los locales, las reglas que son para empresas, para quienes somos extranjeros.
"Si las normas de por sí son complejas, está además la necesidad de traducirlas y luego entenderlas en el contexto occidental de hacer negocios", puntualizó.

También hubo que adaptar los tamaños, porciones y sabores de los productos, pues algo que Bimbo entendió casi de inmediato es que el portafolio de productos no se podía implantar tal cual.

Por ejemplo, los tradicionales Roles de Canela no pueden ser vendidos allá porque la canela no es un sabor que les guste a los chinos así que este producto se transformó adaptándolo con un sabor local: los frijoles dulces. Luego, se redujo el tamaño para ofrecer una porción individual en lugar del tamaño familiar.

La visión de empresa
El resultado de esta adaptación, según explicó Zermeño, es que este pastelito se volvió uno de los más consumidos en el mercado.

"No funciona querer llegar a conquistar, la intención no es querer mexicanizar China sino llegar con nuestros productos y nuestra visión de empresa", enfatizó.

En la visión 2020 de la compañía, aun queda mucho camino por recorrer y reconocen que hay un potencial enorme ya que a la fecha, por el tamaño y complejidad del mercado, Grupo Bimbo solo tiene presencia en Beijing.

"Vamos con pasos firmes, cuando tengamos el talento y los medios iremos creciendo, aquí tenemos la paciencia china y nuestra visión es a largo plazo, no tenemos prisa", puntualizó.

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