Nota30102016r04CIUDAD DE MÉXICO.- Si bebes seguro sabes el dinero que se puede llegar a gastar en esto. Mas si eres un bebedor consuetudinario —tomas cinco copas o más si eres hombre y cuatro o más si eres mujer una vez a la semana o más— sin necesidad de hacer cuentas es posible decir que a lo largo de tu vida has gastado una cantidad considerable de dinero en este rubro, el cual a la fecha, prácticamente se ha evaporado.

Cada vez más personas pueden estar gastando su dinero en alcohol en vez de darle un mejor uso, porque en México cada vez la gente consume más bebidas. No es que en sí consumir bebidas embriagantes esté mal, sino que hacerlo en cantidades considerables y sin planeación financiera puede ser dañino para el bolsillo.

Más bebedores

Entre 2000 y 2012 (es la última medición) aumentó el porcentaje total de adultos que beben de una manera representativa. Mientras en 2000 39.7% consumían bebidas espirituosas, para 2012 ya lo hacía 53.9% de la población. Entre los hombres pasó de 56.1% a 67.8% —más de 10 puntos—; pero el principal aumento se vio en el porcentaje de mujeres que beben alcohol: si para 2000 lo hacía 24.3%, para 2012 ya 41.3% lo hacía, todo esto de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012.

A diferencia de otros países, por ejemplo, España, en México el consumo de alcohol diario es poco frecuente. La preocupación no viene en las cervezas que pudieras tomar en las comidas de trabajo, porque en realidad, esto no es una costumbre en el país. Sólo ocho de cada mil personas toman todos los días según el Programa contra el alcoholismo y el abuso de bebidas alcohólicas de la Secretaría de Salud.

Sin embargo, los mexicanos cuando toman, lo hacen en grandes cantidades (se considera cinco copas o más para los hombres y cuatro o más para las mujeres) por ocasión de consumo. Son casi 27 millones —si tomamos en cuenta que son datos a 2012, quizá puedan ser más— entre 12 y 65 años que beben no con regularidad pero sí en grandes cantidades.

Pero los que se la agarran de costumbre —se les llama justo consuetudinarios a los que se toman esta cantidad de copas pero una vez por semana— son cerca de 4 millones.

Un caso ilustrativo

Partamos de un hipotético caso de un hombre de 30 años al que llamaremos Jorge.

Jorge tiene un horario de oficina pero los viernes sale temprano, así que apenas termina de trabajar, él y sus compañeros de trabajo salen a comer y a beber alcohol en algún restaurante.

En la comida, se toma cinco copas. ¿De qué? inicialmente, de la bebida de preferencia de la población mexicana: la cerveza. La consume más de la mitad de la población masculina y una tercera parte de la población femenina, de acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Adicciones 2011: Reporte de alcohol.

Pongamos que le cuesta 40 pesos. Por alcohol estará pagando 200 pesos en su cuenta, más los alimentos que haya consumido. Al otro día, o sea el sábado, tiene un compromiso en la noche con sus amigos y conservadoramente, digamos que se toma otras cinco cervezas. Lo cual, junto con lo gastado en la noche anterior, suma 400 pesos a la semana. Al mes, mil 600 pesos. Al año, 19 mil 200.

Ahora, supongamos que este hombre sabe invertir en bolsa y en vez de gastarse esos mil 600 pesos al mes en alcohol, los invierte en acciones. El rendimiento promedio histórico de la Bolsa Mexicana de Valores es aproximadamente de 20%, a una inflación promedio anual de 4%, que es el promedio de México.

A un año, en vez de tener esos 19 mil 200, tendría 20 mil 673 pesos. Quizá aquí no se vea mucho la diferencia, pero la clave de las inversiones en bolsa es el plazo, y entre más largo sea éste, habrá más rendimiento.

Así que vamos a suponer que en vez de a un año, la inversión continúa por el mismo monto y periodicidad pero por cinco años. Ahí sí se ve la diferencia, ya que entre ahorro e intereses ganados, Jorge estaría ganando 155 mil 844.

A 10 años, Jorge tendría ya entre ahorro e intereses 534 mil 618 pesos. Este cálculo fue hecho partiendo de que Jorge decidiera invertir todo este dinero solamente en bolsa. Hay que decir también que los rendimientos no son garantizados y son variables.

Hay otros instrumentos que pueden dar a Jorge también rendimientos para incrementar su ahorro, como los fondos de inversión. Para darse una idea, según un análisis de InvestorHouse, una de las únicas escuelas de inversión que existe en México, en una inversión de 50 mil pesos en la BMV el rendimiento en bolsa fue de casi 20%; mientras que en dólares fue de 8.6%; en oro 13.06% y en Cetes 15.8%.

Una alternativa

Con todos estos cálculos, es muy probable que la sed se te haya quitado un poco y que quizá la culpa haya empezado a rondar tu conciencia. Sobre todo si lo haces con tarjeta de crédito.

No eres el único. 40% de los mexicanos siente culpa por pagar bebidas alcohólicas con su plástico y de hecho, es el rubro que genera mayor culpa, según la encuesta Hábitos y usos de tarjeta de crédito realizada por “ComparaGuru.com” y la encuestadora Feebbo.

“Una tarjeta de crédito es para comprar cosas que necesitas. Cualquier cosa que compres con tu tarjeta de crédito a un año la terminas pagando cerca de 50% más cara”, explica Enrique Horcasitas, director y cofundador del portal de internet “ComparaGuru.com”.

Comprar alcohol y además con la tarjeta de crédito resulta muchas veces más caro de su valor, dependiendo del lugar al que se vaya. Eso, sin contar que la poca racionalidad con la que suelen tomar las decisiones en la madrugada y con unas copas encima.

“Durante la fiesta se suelen tomar no las decisiones más congruentes. Terminas pagando por un producto 50% más por unas cuantas horas de diversión”, asegura el especialista.

Pero no sólo en esas condiciones se toman malas decisiones, sino que son lugares que se prestan a la realización de fraudes.

De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, 55% de los reportes de clonación de tarjetas bancarias proviene de bares y restaurantes.

“En un antro no te van a llevar la terminal a la mesa y es algo muy riesgoso usarla en esos establecimientos”, sostiene el especialista.

La gran pregunta es cómo evitar gastar de más en estas ocasiones, por no decir también que es necesario evitar ser defraudado al pagar en estas circunstancias.

La recomendación es planear: “Necesitas divertirte y debe estar en tu presupuesto mensual. Vete al antro con tus 500 pesos para gastar, te los acabas y se acabó la fiesta”, recomiendan.

Si eres de aquellos que dan el “tarjetazo” sin pensarlo, de plano déjala en casa. Recuerda que la tarjeta no es una extensión de tu sueldo sino que simplemente es un medio de pago que, si lo usas bien, te puede dar hasta un mes y medio de financiamiento gratis.

¿Te gusta salir cada fin de semana? Entonces asigna una cantidad fija al mes (y por salida) para que tus finanzas no se salgan de control. “Apégate a tu presupuesto porque cuando lo haces lo haces pensando y viendo a mediano o largo plazo. La decisión de gastarte más dinero en el antro a las tres de la mañana, evidentemente no es la decisión más `largoplacista´ que puedes tomar”, explica Horcasitas.

El Universal / RDlMB 30/10/16