chapo guzman estados unidosNUEVA YORK, EU.- Un demacrado Joaquín Guzmán Loera ingresó a la sala y, entre desorientado y enojado, quiso hacer su primera declaración pública desde su extradición a Estados Unidos hace 13 meses con una apelación directa al juez Brian Cogan.

"Dígale el problema que tengo de la cárcel, que estoy enfermo", dijo "El Chapo" a su abogado.

En un movimiento inesperado, que dejó estupefacto al juez y a la fiscalía, Guzmán Loera pidió la palabra para leer una hoja de papel mecanografiada.

Aún sorprendido, el juez lo frenó de golpe y tras conversar con los abogados impidió la "oportunidad para pasar mensajes" a la prensa o a terceros.

Aprovecha para saludar a su familia
Su defensor, Eduardo Balarezo, explicó que "El Chapo" "quiere que la familia sepa que deberían pagar a su abogado".

En la audiencia, el líder del "Cártel de Sinaloa" encontró un momento para intercambiar saludos lejanos con su esposa Emma Coronel y sus hijas.

El Universal / MM. 16/02/18