ruso ministro arrestadoMOSCÚ, RSA.- El lunes habría recibido un soborno, y este martes estaba en arresto domiciliario. Eso es lo que tardó para que Alexei Ulyukayev se convirtiera en el funcionario ruso de más alto rango en ser detenido desde 1991, cuando hubo un golpe de Estado fallido.

Ulyukayev, Ministro de Desarrollo Económico desde 2013 y quien fue despedido de inmediato tras su detención, es acusado de cobrar 2 millones de dólares por ayudar a la compañía petrolera más importante de Rusia, Rosneft.

De acuerdo con Svetlana Petrenko, la portavoz del Comité de Investigación -fiscalía dedicada a revisar crímenes graves-, el detenido presuntamente le dio el visto bueno a la empresa para que ésta pudiera adquirir a una competidora que fue expropiada hace dos años, Bashneft.

"Ulyukayev fue detenido con las manos en la masa mientras recibía el dinero", aseguró Petrenko a la agencia noticiosa Ria Novosti. Agregó que Ulyukayev había estado bajo monitoreo por un año.

Hasta 15 años de cárcel

Según el código penal ruso, el ex Ministro de Desarrollo Económico se enfrenta a una pena de entre 8 y 15 años de cárcel, además de una multa de hasta 200 millones de dólares.

El caso fue presentado como un hito en la lucha anticorrupción en Rusia.

Pero también ha despertado críticas de que la detención es por revanchismo político.

El dueño de Rosneft es Igor Sechin, uno de los hombres más poderosos de Rusia y quien trabajaba con el Presidente Vladimir Putin cuando éste estaba a cargo de la KGB.

Sechin había querido comprar Bashneft desde 2014, según dijeron fuentes a The Guardian, pero funcionarios de un ala más liberal del Kremlin -Ulyukayev incluido- habían expresado reservas sobre la posible privatización.

Sanciones europeas
Y los fondos de la petrolera de Sechin le vendrían bien al Gobierno ruso, cuya economía ha sido golpeada por la caída en precios del crudo y sanciones europeas y estadounidenses por el apoyo de Moscú a separatistas ucranianos.

"El arresto es un acto de provocación contra un oficial por parte de las oficinas de Rosneft", señaló el abogado de Ulyukayev.
Líderes opositores argumentaron lo mismo.

"Por supuesto que esto no tiene nada que ver con una lucha anticorrupción", dijo a The Guardian Alexei Navalny, político del Partido Progresista.

"La idea de que Ulyukayev estaba en una posición para exigirle sobornos a Rosneft y pedir dinero para aprobar la adquisición es risible", agregó Navalny.

De hecho, el Comité de Investigación dejó claro que la compra de Bashneft por parte de Rosneft no está bajo revisión.

"Esto no tiene nada que ver con el acuerdo", indicó el portavoz de Vladimir Putin, Dimitri Peskov.

EXP/RED/FR/NOV/2016