votantes09112016ej04CIUDAD DE MÉXICO.- El voto de último momento, que representó el 30 por ciento del electorado, dio el triunfo al republicano Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, afirmó el politólogo Hugo Goñi Cabello.

Fue el 30 por ciento de los electores, el llamado voto oculto o indeciso, que se decide en la mampara o frente al dispositivo electrónico de votación, el que inclinó la balanza en favor de Trump, resaltó el analista en entrevista desde Washington.

Se trata de una nueva dinámica socio política, incluso en las pasadas elecciones en México fue importante el voto de último momento, donde las encuestas, para un futuro, deberán reportar el número crudo de indecisos y que cada quien haga sus apuestas.

El ex coordinador de Conteo Rápido del otrora IFE señaló que las encuestas que adelantaban un triunfo para Hillary Clinton, no captaron el sentimiento real de los votantes estadounidenses, y no contemplaron el voto oculto o indecisión que genera sorpresas.

Descontento del sueño americano

En su opinión, los politólogos estadounidenses no conocen bien las raíces americanas, no conocen bien a su pueblo, que mostró en las urnas su descontento del sueño americano y su frustración de la economía.

Otro factor que contribuyó al triunfo del candidato republicano fue que el equipo de campaña de Trump supo hablarle muy bien a sus electores, como ocurrió con la campaña de Obama, detectó que le preocupaba a la gente, los comentarios afuera de la iglesia, en las casas.

El director general de la Consultoría Candidatos y Campañas detalló que el ahora presidente electo se benefició de esta forma del voto del americano promedio, de las clases media baja y baja.

También un gran porcentaje de la población que se dedica a la producción primaria, los campesinos de Ohio, Arkansas, Texas, Carolina del Norte, por ejemplo, de las grandes planicies del centro de la Unión Americana.

Goñi Cabello resaltó también que entre 27 a 30 por ciento de latinos votaron por Donald Trump, en particular aquellos de raíces caribeñas de Ohio, Pensilvania y Florida, que se inclinaron por el republicano porque estaban molestos de la cercanía de Obama con Raúl Castro.

Otra gran sorpresa fue el voto de los millennials, que nunca conectaron con Clinton, y el otro gran porcentaje de jóvenes que no acudieron a las urnas el martes.

Finalmente, resaltó que el resultado electoral que tiene ahora Estados Unidos, al igual que el plebiscito de la paz colombiana o el referéndum de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, no hubo un voto racional y muestra un mundo polarizado por la demagogia.

NTX/EVG/EUA16