compromiso mujerCIUDAD DE MÉXICO.- Casarse o mudarse con un chico, es uno de los pasos más importantes en una relación. Es el momento en el que iniciarán una nueva experiencia y compartirán cosas nuevas, poniendo a prueba la capacidad de ambos para lidiar con los problemas que se presenten día a día, además de lo bueno. Es una decisión crucial, por lo que es normal tener dudas.

Es por ello que en AdoptaUnChico y nosotras te damos cinco señales que pueden indicar que posiblemente aún no estás preparada para ese cambio.

1. Eres el alma de las fiestas.

Tu vida social no tiene que cambiar o llegar a su fin cuando decides casarte o vivir con tu chico, pero si todavía eres de las que se quedan en la fiesta hasta que el cuerpo aguante y prefieres girls’ night cada fin de semana que una noche de pelis en casa, tal vez aún debas pensarlo.

2. En ocasiones te incomoda su compañía.

Se la pasan increíble cuando salen, o cuando van al cine, o en general cuando están con más gente y solo por un rato. Pero si están solos, por más de dos horas, se aburren y ya no saben qué hacer. Recuerda que al mudarse vivirán juntos y todos los días contarán con su presencia. Si prefieres un novio por ratitos, mejor ¡ni lo intentes!

3. No figura en tus planes.

Si eres muy independiente y prefieres hacer tus propios planes, esperando a que él se adapte a ello, porque te da flojera el hecho de pensar en pedirle su opinión sobre cada cosa, definitivamente no estás lista para un compromiso. Y de los planes a futuro, mejor ni hablemos.

4. El baño es sagrado.

Es normal que de vez en cuando necesites tener tu propio espacio, pero es importante saber informarlo. El irte a vivir en pareja significa compartir y compartir es todo: la cama, el baño, la pasta de dientes, el jabón, la cocina, etc. Si eres de las que no permiten que alguien más utilice su shampoo, odias la suciedad o que muevan las cosas en su departamento, piénsalo dos veces.

5. No tienes independencia económica.

Si aún no tienes una estabilidad económica resulta una locura irse a vivir juntos ya que no tienes los recursos necesarios para compartir los gastos que surjan. Estarás dependiendo de él todo el tiempo y de verdad, será peor que con tus padres.

Por donde lo quieras ver, es mejor pensarlo dos veces antes de regarla. Si aún no estas decidida o tienes otros proyectos en curso, tomate tiempo y enfócate en lograrlos. Ya llegará el momento o bien el indicado.

El Universal / LMM 04/04/17/FRU