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CIUDAD DE MÉXICO.- Organizaciones civiles coincidieron en que la educación sexual que se imparte en las escuelas aún es limitada, por lo que debe abarcar un enfoque tanto biológico como sociocultural, a fin de brindar una perspectiva más integral sobre este tema y más información a los menores para reducir el número de embarazos adolescentes y protegerlos ante abusos sexuales.

Nashieli Ramírez, directora de la Ririki, Intervención social, afirmó que la dificultad en cuanto la educación sexual es que prevalece una perspectiva biologicista y se debe avanzar en aspectos como la afectividad, así como en las percepciones que se tienen de hombres y mujeres.

“La educación sexual todavía es limitada, hay una discusión sobre qué tan biologicista es; la sexualidad tiene que ver con una característica de los seres humanos que está presente en nuestra vida y que vamos desarrollando. Somos seres sexuados y en esa lógica tenemos que abordar el tema.
“El problema es que no es solamente algo biológico sino que interviene toda esta conformación: hay afectividad, construcciones de nuestras relaciones sociales que nos van a ir determinando, cómo valoramos nuestro cuerpo, cómo nos percibimos como hombres y mujeres; creo que ahí es donde tenemos que avanzar en las escuelas”, dijo.

Afirmó que la educación sexual es un derecho de los niños y adolescentes que cobra especial relevancia ante el problema de embarazos adolescentes en el país, la sobresexualización de las niñas en los medios de comunicación y el inicio cada vez más temprano de la vida sexual, por lo que al brindarles información se puede proteger de mejor manera a este sector.

La activista destacó que ante la consigna del Frente Nacional por la Familia “no te metas con mis hijos”, la Suprema Corte de Justicia de la Nación mandó el mensaje de “sí me voy a meter con tus hijos” al avalar la obligación del Estado de impartir educación sexual a menores de edad.

“No tendríamos por qué discutir que se impartan estos contenidos. El gran problema es que se ideologiza la educación científica, no tenemos que partir de las creencias”, dijo.

Juan Martín Pérez García, director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), consideró que el planteamiento en el que los padres de familia deben determinar si los menores reciben educación sexual o no es “violatorio a los derechos humanos, a la Constitución y a los tratados internacionales porque significa un trato desigual. Más allá de las familias están la protección de la salud, la garantía del derecho a la salud, del que la educación sexual forma parte”.

Dijo que México es un país “bastante atrasado y conservador” en materia de educación sexual, por lo que los libros de texto deben ser modificados para que reconozcan temas como el respeto al cuerpo, la decisiones sobre el mismo y la diversidad.

“Esto a los niños pequeños les es útil porque les ayuda a entender que el cuerpo debe ser respetado, incluso por sus padres; eso significa que no les peguen, que no los toquen de manera que no les guste”, dijo.

Refirió que ocho de cada 10 abusos sexuales ocurren en lugares de protección como la casa, las escuelas y las iglesias; aseguró que 21% de los matrimonios en el país son de adolescentes con un hombre mayor, y la mitad de los adolescentes que tienen su primer relación sexual lo hacen sin ninguna medida de protección.

El Universal / MM. 27/11/16