uso redes29112016ej10HERMOSILLO, SON.- Las diputadas Kitty Gutiérrez Mazón y Kiki Díaz Brown presentaron una iniciativa de reforma a la Ley de Educación para promover el uso responsable de las redes sociales y los medios tecnológicos entre los niños y adolescentes, ante la enajenación que causan estos.

La reforma propone fomentar el buen uso, de manera responsable y segura, tanto en el hogar, la escuela y en los espacios públicos con conectividad, de las herramientas tecnológicas de la información y la comunicación.

La propuesta presentada por las legisladoras fue retomada de una iniciativa de los niños diputados del Congreso Infantil, en el que se pide que se fomente, a la vez, la interacción personal, con especial atención a la convivencia familiar, para apoyar el aprendizaje de los estudiantes.

El objetivo es ampliar las competencias de los niños para la vida y favorecer su inserción en la sociedad del conocimiento, atendiendo los lineamientos que para tal fin emita la autoridad educativa federal.

En la exposición de motivos, de la iniciativa presentada en abril de este año, se argumentó que el uso desmedido de estas redes tiene como consecuencia negativa que la comunicación verbal directa de persona a persona, se está quedando atrás.

Acción que ocasiona un problema de comunicación humana, porque se reemplaza la convivencia directa con la persona y disminuye la capacidad de interactuar con otros seres humanos, convirtiéndose incluso en problemas familiares, pues la comunicación padres a hijos y entre hermanos no se lleva de la misma forma y nos lleva a la separación y aislamiento.

Los niño diputados destacaron que hoy en día, los menores, jóvenes y, en aumento, los adultos, se quedan hipnotizados por la televisión, el celular o la consola de videojuegos, estableciendo una relación más estrecha con sus dispositivos electrónicos que con nuestros propios familiares y amigos, sacrificando los conocimientos y buenas costumbres por el uso excesivo e inadecuado de la tecnología, perdiendo la autenticidad personal y, por consecuencia, la identidad cultural.

EXP/GF/EJ/NOV/2016