gustavo sacristan23112016ej35HERMOSILLO, SON.- Aunque los sistemas de innovación en México tienen problemas que frenan el desarrollo de proyectos tecnológicos, los investigadores del país pueden desarrollar ciencia a un muy alto nivel, consideró Emilio Sacristán Rock, creador del primer corazón artificial en México.

El también catedrático de la Universidad Autónoma de México (Uam), manifestó que proyectos como la creación del primer corazón artificial mexicano, se realizan con poca inversión pública, y en su mayoría capital privado quien termina comercializando los productos derivados.

Sostuvo que los programas para inventores y científicos que buscan crear innovaciones en el campo médico, ha tenido un avance desde hace 10 años, y brindan condiciones más óptimas para el desarrollo de tecnología nacional.

“Para la economía y el tamaño de México debería haber más inversión, pero sí hay proyectos y manera de financiarlos, pero el problema de innovación en México tiene buenos programas, pero tiene hoyos. Subes la escalera pero te das cuenta que faltan como cuatro peldaños”, refirió.

Más ciencia en el futuro
Hace 11 años, Sacristán Rock junto a los principales cardiólogos e ingenieros biomédicos del país, desarrolló el primer corazón artificial, que sirve de apoyo al órgano vital durante operaciones de gran calado.

“En el futuro habrá más proyectos importantes, de gran alcance. En el proyecto del corazón artificial hubo una gran ambición de todos los participantes, era un trabajo que valía mucho la pena y nos pusimos de acuerdo para lograrlo”, dijo.

Aseveró que en los próximos años habrá más trabajos de investigación y desarrollo, que conjuntarán a especialistas de todas las disciplinas técnicas y científicas.

EXP/AA/EJ/NOV/2016