HASTA al más despistado le quedó claro que, pese al huracán Trump, el presidente Enrique Peña Nieto no tiene la menor intención de hacer cambios en la alineación de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

LA DIFUSIÓN masiva de la foto del mandatario con la canciller Claudia Ruiz Massieu revisando la estrategia de la relación bilateral fue más un mensaje para la clase política mexicana, que para Estados Unidos.

ANTE la exigencia de algunos sectores por replantear la estrategia y al equipo, el Presidente optó por el espaldarazo por la vía de las redes sociales.

LA COSA está en que los primeros efectos de la era trompuda, perdón, trumpiana, no se están sintiendo en la política, sino donde más duele: en la economía. Por lo pronto el dólar ya anda alrededor de los 21 pesos; se recortaron oootra vez las previsiones de crecimiento del PIB para 2017; y los

Cetes se dispararon, lo que indica que por ahí viene un incremento en las tasas de interés.

Y ESO que Donald Trump ¡todavía no asume!
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¿PIFIA o plan con maña? Entre esos polos se decanta el supuesto patinón del secretario Aurelio Nuño que le mereció ser reprendido en público por una alumna de primaria por andar diciendo "ler" en lugar de leer.

UNOS JURAN que fue un simple error, pero otros dicen que todo estaba preparado como una estrategia de "posicionamiento" del funcionario. Que la niña estaba entrenada para ese momento y que el objetivo era mover a Nuño en redes sociales, hacerlo trending topic en Twitter y granjearle muchos likes en Facebook.

ES DECIR, simularon una tontería del secretario para convertirlo en materia de comentario público, bajo la premisa de que se trata de un error menor e inocente, a cambio de lo cual obtendría popularidad. No, pos' sí.
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FINALMENTE hoy en el INE le darán cuello -laboralmente hablando- a la presidenta del instituto electoral de Colima, Felícitas Valladares, por haber cometido el error de Miss Universo: declarar un ganador que no era.

RESULTA QUE en la primera elección para gobernador del año pasado, dio por bueno, sin serlo, el triunfo del panista Jorge Luis Preciado, lo que provocó la ira del PRI y del resto de los partidos, que de inmediato se inconformaron.

LA ELECCIÓN se anuló y en la extraordinaria, en diciembre, volvió a ganar el priista Ignacio Peralta, pero apenas ahora se resolvió destituir a la funcionaria, por negligente. Lo que no se sabrá nunca es por qué diablos declaró un ganador que no era.