DICEN QUE los más sorprendidos con el encarcelamiento de Guillermo Padrés fueron los panistas. Y no porque no supieran de las transas de su correligionario, sino porque corre la versión de que ya habían logrado un acuerdo con el gobierno federal.

SEGÚN ESTO, a cambio de apoyar la llegada a la PGR de Raúl Cervantes, éste aceptaría una entrega pactada del ex gobernador de Sonora, de tal manera que sólo pisaría el juzgado y no la cárcel, para poder seguir desde su casa el proceso en su contra por lavado de dinero y fraude.

PERO, a la mera hora, los agentes ministeriales le cayeron encima con una orden de aprehensión por delincuencia organizada y, de paso, también pepenaron al junior Padrés, quien por cierto es abogado del despacho de Antonio Lozano Gracia, que defiende al ex mandatario.

¿A POCO el gobierno federal se chamaqueó, de una sola pedrada, al PAN y al ex procurador? Es pregunta tras las rejas.
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POR CIERTO que con la entrega de Guillermo Padrés, el priista Enrique Ochoa perdió la bandera que tanto presumía: haber expulsado del PRI a Javier Duarte, en contraposición al caso sonorense.

DE IGUAL FORMA el asunto se convierte en el primer reto formidable del nuevo procurador Cervantes, pues Padrés se entregó, no fue capturado, lo cual le quita cualquier medalla a la Procuraduría.

HABRÁ QUE VER si ambos se reivindican con la eventual captura de Javier Duarte.
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UN NUEVO AUTOGOL fue el que se metió Alfredo Castillo en su relación con las entidades deportivas, al acudir el pasado martes a la ceremonia del Salón de la Fama de Futbol, en Pachuca.

CUENTAN QUE al titular de la Conade le hicieron llegar dos invitaciones, como una cortesía para su pareja, que lo acompaña a todos lados. Sin embargo, el funcionario federal se apareció en el lugar con... ¡otras 13 personas!

OBVIAMENTE le fue negado el acceso al séquito del mexiquense, pero éste lo compensó tomándose selfies con todo el mundo.
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EN MEDIO de la rebatinga por los pesos, los centavos y los moches, el que puso ayer un granito de decencia en San Lázaro fue el regiomontano Agustín Basave.

EL PERREDISTA se negó a hacer uso de la "bolsa" de 50 millones que le tocó a cada uno de los integrantes de su bancada para asignarlos como quisieran y, obvio, al precio que quisieran.

Basave dijo: "yo no le entro a eso".