Andan buscando un estanque donde reflejarse.
Florestán.

El caso de Javier Duarte se había discutido al más alto nivel desde hace tiempo, pero la respuesta era la misma: el Presidente no puede quitarlo como en el pasado reciente del priismo; cuando se tenga una averiguación en forma, se procederá.


Y no fue una, fueron dos que la PGR atrajo de la Fiscalía de Veracruz y que prendieron la luz verde y el inicio de proceso de expulsión del PRI del gobernador Javier Duarte, que arrancó con la suspensión de su militancia y derechos partidarios.

Para esto, el CEN priista también atrajo de sus sedes locales los casos abiertos, no solo el de Duarte de Veracruz, sino del de Chihuahua, César, y de los ex gobernadores de Quintana Roo, Roberto Borge, y de Nuevo León, Rodrigo Medina. Todos los casos se encuentran ya en la Comisión Nacional de Justicia Partidaria que preside Fernando Elías Calles, y que el lunes se reunió para iniciar el proceso sancionador contra el gobernador veracruzano y seis ex funcionarios de su gobierno, partiendo de las dos averiguaciones federales por peculado y enriquecimiento ilícito.

En la víspera de la sesión, publicaron un desplegado suscrito por veinte legisladores, priistas y verdes, en apoyo de Duarte, y a las pocas horas, varios de los abajofirmantes, se desmarcaron, diciendo que los habían engañado y que les habían pedido su apoyo para otro tema.

Y enseguida se filtró que habían liquidado con un millón 200 mil pesos, tras el pago de impuestos, a Enrique Ochoa Reza tras su salida de la dirección general de la CFE, a lo que éste respondió que era un finiquito, no una liquidación, ya que había renunciado. Y que era una forma legal establecida en esa empresa y a la que se acogieron, me dijo ayer, los cuatro directores que le antecedieron, y que ahora usaron para presionarlo.
Y comentó que siempre, tarde o temprano, se sabe el origen de las filtraciones, que relacionó con el caso Veracruz.

Un punto, ahora, es saber cuándo Duarte va a solicitar licencia al gobierno que se le termina el próximo 20 de noviembre, dentro de 63 días.
Y otro si el PRI va a aplicar el mismo rasero a los demás indiciados, en su Comisión Nacional de Justicia, lo que me aseguró ayer Ochoa Reza, será antes de fin de año.

RETALES
1. PANISTAS.- Lo que pide Ochoa Reza a la dirigencia del PAN es que hagan lo mismo con Guillermo Padrés y con Miguel Ángel Yunes, que tiene acusaciones en la PGR, y con los diputados señalados por los moches;

2. MEDALLA.- La Belisario Domínguez es la más alta condecoración que el Estado mexicano otorga a un ciudadano a través del Senado de la República. Este año le corresponde fijar candidato al PAN. El año pasado fue el PRI quien con votos del PAN distinguió a un gran empresario, Alberto Bailleres; y

3. SILENCIO.- Ni pío dijo Mario Delgado cuando Andrés Manuel López Obrador descalificó su alma mater, por pegarle a los recientes secretarios de Hacienda.

Nos vemos mañana, pero en privado.