Es cierto: mata más la incertidumbre que la duda.
Florestán.

El martes por la noche, en Chapultepec 18, Margarita Zavala me confirmó lo que ya me había declarado y con lo que concluye su libro Mi Historia: “Quiero ser presidenta de México”.

Venía de su segundo encuentro con Ricardo Anaya, de quien en el libro dice que le perdió la confianza cuando le cerró el camino para competir por la presidencia del PAN, pero se lo abrió, sin saberlo, para buscar la candidatura presidencial y con quien dice estar dispuesta a reconstruirla, sosteniéndose en lo que también ha dicho: que no puede ser juez y parte si busca, como yo digo que busca, también la candidatura presidencial.

Margarita sabe la ventaja que lleva en las encuestas, que minimiza, pero revisa, diciendo que son solo un retrato del momento pero como para quien quiere ser presidente es mejor estar a la cabeza que en la cola de esa instantánea.

Le recordé que antes de junio, en otra entrevista en Radio Fórmula, cuando me aseguró que estaría en la boleta presidencial de 2018 y le pregunté si con el PAN o sin él, lo que dejó abierto, y ahora se ha movido hacia el partido, lo que entiendo: tiene la estructura, tiene los recursos financieros por cientos de millones de pesos y los spots por cientos de miles.

Una de sus exigencias es que Anaya se defina: si va a ser jefe del PAN o si va a buscar la candidatura desde esa posición lo que deja a los demás aspirantes en una situación de inequidad.

Cuando le mencioné que ya le había ofrecido unos spots, respondió que su planteamiento va más allá de eso, sobre todo después del millón de anuncios que ha tenido y aceptó, forzada, que así como el mismo Anaya no la dejó pasar para ser diputada federal, no la dejó pasar para competir por la dirigencia del PAN, tampoco la va a dejar pasar para ser candidata presidencial, a lo que dijo que en realidad, su mayor obstáculo es la indefinición de si es jefe nacional o contrincante, cuando en este momento es ambas cosas.

Y así la dejó: confirmando que quiere ser presidenta de México y que su mayor obstáculo es el doble rol de Ricardo Anaya como jefe del PAN y precandidato presidencial, lo que éste se va a llevar hasta el final.

RETALES
1. MÁS.- El que ahora levantó la mano para salir en los spots en busca de la candidatura presidencial es Ernesto Ruffo, lo que Margarita calificó de barbaridad, siendo, como es, el jefe del padrón de la militancia panistas;

2. PANTALLA.- La que ya se subió al spot, y por qué no si todos lo hacen, es Alejandra Barrales, en su carácter de presidenta del PRD. Pero su meta no es la Presidencia, es la jefatura de Gobierno de Ciudad de México, donde veo el apoyo de Miguel Mancera; y

3. ¿IRÁ?- Flavino Ríos, gobernador interino de Veracruz, dijo que si Miguel Ángel Yunes lo invita a su toma de posesión, el próximo día uno, irá.

A ver si le corre la invitación.

Nos vemos mañana, pero en privado.