Otra vez un crimen múltiple, el de los jóvenes asesinados en Jalisco, sacude lo más profundo del sentir social.

Y como suele suceder hasta cuando las autoridades aciertan, la verdad histórica no cuenta.

En este caso pareciera no importar la trama que parte de un infortunio: la tía de uno de ellos, detenida a principios de mes por lenocinio, prestó su finca para un cortometraje de terror.

Es la suegra de Carlos Enrique Sánchez Martínez, El Cholo, a quien los de Jalisco Nueva Generación buscan porque lidera un grupo rival (descubierto en estos días): Nueva Plaza.

La descalificación que se hace a la Fiscalía del estado invalida el testimonio de Alin, la amiga de los muchachos que logró escapar cuando los sicarios levantaron a los tres.

Tampoco se quiere creer la confesión del rapero exaltador de la violencia y que participó inclusive en la disolución de los cuerpos en ácido clorhídrico.

La relación familiar y el set-madriguera de criminales, puso a los jóvenes bajo lo que el comisionado Renato Sales, a propósito de la creciente violencia en el país, llamó ayer la "tormenta perfecta…”.