Hacía mucho que a Peña Nieto no se le veía tan sonriente, pero sobre todo tan campante como ayer. 

El buen ánimo que desbordó ayer me recordó cuando ganó la Presidencia, firmó el Pacto por México y sacó las reformas estructurales.

A muchos les causa urticaria, pero Vicente Fox le atina en el tuit que le dedicó:

Las crisis abren oportunidades. Presidente Peña, fuiste acertado y visionario. Solo tú invitaste al Presidente de USA. Videgaray acertó.

Sin considerar que tiene mejor información que yo, a Peña le solté en Alaska que Trump "lo chamaqueó" y le reproché no haberle reclamado en público las ofensas del ahora imbécil presidente electo de los Estados Unidos; que no lo hubiera corrido y que no le dijera algo equivalente a una mentada de madre.

Me dijo entonces que quiso platicar con quien "representa la mayor amenaza" y que, aun a costa de su popularidad, no quiso optar "por la estridencia ni el insulto".

Coincido con Fox en su reconocimiento a Peña y a Luis Videgaray.

Los necios insisten en que Peña "se equivocó", mientras los linchadores (dentro y fuera del círculo rojo) rumian su canija mezquindad.