Si al nuevo procurador federal le da tiempo (antes de concluir el sexenio) de formalizar una propuesta de ley que, con las modificaciones legislativas del caso, convierta la vieja institución a su cargo en Fiscalía General de la República, Raúl Cervantes Andrade será en automático el titular... pero no podrá, aunque quisiera, volverse tapadera del Presidente de la República o de sus colaboradores.

Mala leche o ignorancia están detrás de la embestida en su contra.

Si bien la específica Fiscalía Anticorrupción estará dentro de la estructura de la Fiscalía General, tendrá plena autonomía para investigar y perseguir los actos de corrupción.

Así lo aprobó el Congreso en las reformas al Código Penal Federal publicadas el pasado 18 de julio.

El fiscal general podrá sugerir y remover al de Anticorrupción pero en el Senado recaerá la decisión.

La ley en gestación garantizará el respeto absoluto a la autonomía de la instancia de combate a la deshonestidad en el gobierno.

Las descalificaciones al nuevo procurador son variantes de una misma melodía: desacreditar a Peña con miras en el 18…