Uno de los elementos fundamentales para consolidar la política anticorrupción es la participación ciudadana y es eso precisamente lo que busca Nosotrxs, un movimiento nacional que nació este año, que se propuso que en México se cumpla la ley, nada más y nada menos, y aunque se oye sencillo, no lo es.

En el mes de marzo, Mauricio Merino, reconocido académico y activista social, redactó el llamado manifestó de verano, a fin de sumar adeptos para establecer las bases de un grupo civil que realice las acciones necesarias para obligar al Estado a respetar el marco jurídico que nos rige, lo cual tuvo gran eco y personas de todos los ámbitos participan en este objetivo, toda una cruzada en verdad.

Hace un par de semanas el doctor en ciencia política estuvo en Hermosillo, ofreció una conferencia de prensa y nombró a Guillermo Noriega Esparza, Coordinador estatal de este movimiento en Sonora; expresó la necesidad de construir mecanismos eficaces para que la sociedad se interese en participar en la cosa pública, que gracias a eso es que se han hecho los cambios y la apertura de gobierno.

Establecer una Asociación Civil como “Nosotrxs” es una forma más de vigilar al Gobierno, hacer los señalamientos que se crean convenientes porque sin duda acciones así si inhiben malas prácticas de funcionarios, ellos lo saben, por eso, desde los más altos niveles, se impulsa políticas como el Sistema Nacional Anticorrupción, fiscalías especializadas y en su momento, gracias a grupos sociales es que nace el Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información.

Merino explica que “Nosotrxs” somos el poder, ni tu ni él ni ellos, Nosotrxs”, por lo que un grupo de comunicadores, activistas, empresarios y académicos lanzaron este movimiento para trabajar por los derechos sociales, combatir la corrupción y hacer valer las leyes, además de buscar la transparencia y el uso equitativo del presupuesto. No queda en esto nada más, establecieron una plataforma donde se puede hacer un ejercicio de enseñanza para encontrar una guía sobre como exigir el cumplimiento de la ley.

Por supuesto que esto no es del gusto de la clase política, pero tampoco existe el interés de que lo aplaudan, no es el extremo pero si ya nos corresponde ser partícipe del ejercicio del poder con un proceso bien estructurado para darnos cuenta de las decisiones que se toman, los criterios que los rigen y levantar la voz si así es necesario, además, que se replique en todas las entidades del país, es en sí un instrumento de supervisión que ha interesado a docenas de individuos que quieren gobiernos honestos y eficaces.

He aquí pues un espacio más para la participación ciudadana, que nos enseña a no ser apáticos a la función pública, donde con información oportuna, esquemas amigables y con la motivación de formar parte de un cambio que requieren las instituciones públicas, nos convida a involucrarnos y aportar con un granito de arena a esa transformación en el desarrollo de acciones de orden público e interés general.

Por supuesto esperamos que sus voces sean escuchadas, el mismo Gobierno siempre pide la participación ciudadana, pero cuando ésta se convierte en un ejercicio serio y pone de manifiesto las fallas del sistema, entonces vienen las incomodidades y accionan subrepticiamente, por tanto hay que seguir abriendo brecha para que la relevancia de informar sea una constante, para que no haya necesidad de recordarles el cumplimento de la ley, ya no están solos.

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