DUBLÍN, Irlanda.- Si París bien vale una misa como diría el rey Enrique de Borbón, en la capital irlandesa es obligatorio visitar al menos una de sus tres catedrales imponentes y legendarias: San Patricio, Christchurch y Santa María.

Las tres fueron edificadas por la Iglesia Católica, pero las dos primeras pasaron a manos de la Iglesia Anglicana tras la ruptura del rey inglés Enrique VIII con la Santa Sede, en el siglo XVI.

El imperio británico dominó Irlanda durante más de 700 años hasta 1922 cuando logró independizar 26 de sus 32 condados. Todavía Irlanda del Norte con su capital Belfast es parte del Reino Unido, sin embargo nadie sabe que pasará cuando se concrete el Brexit.

Recorrimos la catedral de San Patricio, situada en el casco viejo de Dublin, es la más antigua y la más grande de Irlanda. Su construcción data del año 1191.

La iglesia consta de varias naves y es admirada por su majestuosa arquitectura inglesa gótica y por sus coloridos vitrales.
En esta catedral yacen los restos de unos 500 personajes, entre ellos Richard Northalis, uno de los primeros arzobispo de Dublín y quien falleció en el año 1397.

Destacan los militares
Segunda visita obligada en Dublín son sus cuatro museos nacionales: Arqueología, Historia Natural, Artes Decorativas e Historia; y el de Vida del Campo.

Imposible recorrer todo así que escogimos el de Artes Decorativas e Historia, mejor conocido como Collins Barracks y en donde destaca la exhibición "Soldados y Jefes", dedicada a la historia militar de Irlanda del año 1550 hasta nuestros días.

Los irlandeses ha tenido a lo largo de los siglos soldados valientes y capaces que sirvieron en distintas guerras y conflictos mundiales. Primero al lado del Ejército Británico y en el último siglo como ejército independiente.

En la exposición se recuerda la incursión del Batallón de San Patricio, formado por soldados irlandeses que desertaron del Ejército Norteamericano para apoyar a las tropas de México durante la guerra de 1847 contra Estados Unidos.

Al rendirse el ejército mexicano, los irlandeses fueron capturados y fusilados por las tropas yanquis, sin embargo su adhesión a México no se olvida.
Los irlandeses se levantaron en armas en contra del dominio inglés a principios del siglo XX, en el año 1922 logra su independencia y se constituye el Ejército Republicano de Irlanda.

Una guerra civil posterior complica el proceso de emancipación, pero finalmente los irlandeses consiguen su autonomía y libertad en 26 de los 32 condados de la isla esmeralda.
Durante la segunda guerra mundial, el Ejército de Irlanda se mantuvo neutral y no intervino en ningún combate. Prácticamente desde entonces los soldados irlandeses participan como fuerzas de paz en misiones de las Naciones Unidas a lo largo del mundo.
El museo Collins Barrack se ubica en el imponente cuartel que sirvió a las tropas inglesas durante siglos. Albergó a más de cinco mil soldados y contaba con caballerizas, comedores, dormitorios y áreas de entrenamiento militar.

Diversión en la capital
El entretenimiento va de la mano con la capital irlandesa. Su afición a la música, el baile y a la cerveza es bien conocida.

Quizás por ello en Dublín se fundó en 1759 la cervecería Guinnes que se convirtió en la más grande del mundo al paso de los años.

Arthur Guinnes, un empresario visionario, audaz y filántropo, inició la compañía que destaca por la calidad de sus cervezas y también por el buen trato para sus trabajadores.

La fábrica Guinnes ofrece un tour extraordinario con un costo de 20 euros que concluye en un enorme bar con música y un vaso de cerveza.

Guinnes alcanza ventas anuales de 2 mil millones de dólares, ya no es la mayor cervecería del mundo, pero su prestigio se mantiene incólume. La compañía pertenece a la corporación Diageo desde el 2007 y dejó de ser operada por la familia Guinnes.

Los famosos pubs es otro de los atractivos en Dublín. Los hay de todos tamaños y especialidad. Conocimos el más antiguo llamado The Brazen Head, ahí es posible degustar desde un salmón fresco hasta los platillos típicos irlandeses.

Los pubs expenden todas las marcas locales de cervezas de barril además de las extranjeras de Alemania, Holanda y España. También  los más prestigiados whiskeys irlandeses y escoceses.

Irlanda ocupa el segundo lugar mundial en consumo de cerveza per cápita detrás de la República Checa, de ahi el singular éxito de los pubs, bares y restaurantes.
En suma, Dublín es una ciudad encantadora, divertida y por demás hospitalaria.

Apunte final
Llegó la hora de la verdad, hoy se define el futuro de Estados Unidos. Hillary Clinton se mantiene como favorita en las encuestas, pronto sabremos si logrará una victoria holgada o si se repite la historia de la contienda Bush-Gore. Lo cierto es que buen número de norteamericanos no están convencidos de los candidatos a la presidencia.

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