Terminaron las precampañas para dar inicio a un raro periodo de impasse en medio de un ambiente de incertidumbre, golpeteo y chacoteo político.

Incertidumbre porque no vemos que sucederá en estos 40 días de intercampañas en donde se supone que no habrá proselitismo partidista, sin embargo, los ahora candidatos presidenciales andarán sueltos y por lo mismo se las ingeniarán para esquivar la ley electoral.

Por cierto resulta lamentable confirmar que el sistema partidista registró cero avances en materia democrática. Los tres aspirantes a la Presidencia de las principales coaliciones fueron electos por el añoso método del despreciado “dedazo”.

Ya ni siquiera se preocuparon por cuidar las formas, en el pasado algunos partidos lanzaban varios precandidatos al ruedo a sabiendas de que uno sería el elegido. Hoy no siquiera vimos una pasarela, algún debate interno y menos una elección abierta de aspirantes a la candidatura presidencial.

Golpeteo porque por todos lados vemos, escuchamos y leemos ataques entre unos y otros contendientes, es lo natural en una democracia y ya en México estamos acostumbrados a ello. Lo criticable es que en este país se pueden lanzar calumnias al por mayor sin que nadie pague por ello.

Ya veremos en las próximas semanas, cuando inicie la contienda presidencial de manera oficial, y se desaten las campañas negras.

El chacoteo de los partidos y sus militantes ha llegado a límites impresionantes. Los políticos van de un partido a otro sin ningún recato. Si no consiguen el ansiado “hueso” bajo unas siglas se cambian a otras y los partidos se prestan a ello sin la menor consideración.

Con el cuento de las coaliciones se concretan negociaciones inverosímiles: Miguel Ángel Mancera será senador plurinominal por el PAN, mientras que el perseguido líder del sindicato minero, Napoleón Gómez Urrutia, fue incluido de última hora en la lista de Morena.

¿Mancera votará en su momento a favor de la vida y en contra de las uniones gays como ha sido la postura de los panistas o sostendrá la línea liberal del PRD a favor del aborto y de lo que vaya en contra del matrimonio tradicional?

La coalición Por México al Frente tampoco sometió a votación la decisión de incluir al exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, en la lista de plurinominales al tiempo que su esposa Martha Erika Alonso es ratificada como candidata a gobernadora de su entidad.

Lo que tanto criticó el PAN y sus aliados en relación al nepotismo y al tráfico de influencias, hoy lo practica con singular alegría.

Este chacoteo se hizo también patente en las filas del PRI en donde varios de sus miembros emigraron de un día para otro a distintos partidos al tiempo que recibían en su seno a renegados de siglas enemiga como fue el caso reciente del expanista Javier Lozano Alarcón.

Así la cosa nada difícil será que en el transcurso de las campañas presidenciales se intensifique el “chapulineo” una vez que se advierta con mayor certeza el resultado final de la elección.

Y en un descuido podríamos ver cambios en las coaliciones de los partidos. Por ejemplo, que el PRI y el PAN unan fuerzas para evitar el triunfo de López Obrador. O bien que el PAN y Morena hagan un pacto en contra del tricolor. Y lo más extraño a suceder, aunque no remoto, será que Morena y el PRI se aliaran en caso de que el PAN tome la delantera en las últimas semanas de la campaña presidencial.

A estas alturas ya todo puede suceder, han quedado atrás la ética, decencia y la seriedad política, lo único que cuenta hoy en día es llegar al poder cueste lo que cueste.

Noticias finales…
Para calmar las ansias al interior del PAN, ¿por qué no incluyen a Damián Zepeda Vidales en la fórmula del Senado por Sonora junto a Ramón Corral o Antonio Astiazarán? Así se foguea el líder panista sonorense y deja libre un espacio en la lista de plurinominales… Por cierto, la salida de “Toño” Astiazarán tendrá su costo para el PRI, a querer o no el político guaymense merecía un mejor trato por su trayectoria de treinta años en el tricolor…