noviaferexpreso18112017wwCIUDAD DE MÉXICO.- Sonriente, bailando y haciendo bromas con su acento que mucho tiene todavía de argentino, así apareció Fernando del Solar en Galería Plaza de las Estrellas este viernes, donde compartió la felicidad que siente al estar en una nueva relación.

Curiosamente, dice, mientras participaba con una conferencia de prensa sobre los miedos en dicha plaza, Anna Ferró, su novia, lo apoyaba en casa cuidando a sus hijos.

"Este fin de semana mis hijos me tocan a mí entonces Anna me los está cuidando con su hija, está toda la familia completa. Su hija tiene casi la misma edad de mis hijos y se llevan muy bien, mis hijos tienen una gran experiencia que es convivir con Emiliano -su hermano más grande- entonces ya saben y eso es mucho más fácil para todos. Estoy feliz con eso, con una relación nueva; a dónde vaya no sabemos, lo único que tenemos es el aquí y el ahora", dijo el conductor.

Tras haber pasado una larga etapa combatiendo el cáncer que le fue diagnosticado pese a todos los pronósticos y haber terminado su relación con Ingrid Coronado, Fernando lo pensó mucho antes de iniciar un nuevo noviazgo.

Su libro

"Pero me di cuenta después del camino que llevo recorrido que el amor no duele, siempre estamos hablando del desamor y escribimos canciones de desamor pero el amor no duele, lo que duele es el ego, son las expectativas que no se cumplen y por eso nos duele, por eso nos enojamos pero el amor finalmente es vibrar algo positivo, vibrar en armonía, vibrar en plenitud, en luz y cuando entendí eso dije: yo quiero seguir vibrando en amor y el amor es eso: el amor a tus hijos, a la vida, a cada una de las cosas que haces, yo creo que el mundo sería mucho mejor si cada quien amara lo que hace".

Actualmente, Fernando se encuentra afinando los últimos detalles de su libro Arriba los corazones que lanzará de la mano de Penguin Random House en enero y que incluye entrevistas con sus amigos y familia mientras él se encontraba en los momentos más críticos de su enfermedad.

"Está increíble porque me costó mucho escribirlo, fue revolver en muchas cosas que no tenía muchas ganas de volver a sentir pero fue una catarsis muy importante. Como se hacen entrevistas a la gente de mi entorno, hay muchas cosas que estaban pasando alrededor mío y que también duele saber que pasaban. Está dividido en dos partes, cuando llego a México y cuando nos diagnostican cáncer".

El Universal / LCG 18/11/17/DAW