obra oro verde puesta escenaHERMOSILLO, SON.- “La fiebre del oro verde” se estrenó el miércoles 31 de enero después de haber aplazado el estreno de la primera temporada durante meses, algo que plantó expectativas en el público que acudió al Teatro Auditorio del Cobach a ver la obra escrita por Sergio Galindo y dirigida por Miguel Ángel Canto.

La puesta en escena que continúa la trilogía romancera que empezó con “No ser sino parecer”, arranca con Sergio Galindo y Paulo Galindo en los papeles del “actor” y su “asistente” respectivamente, amordazados y temiendo por su vida al estar rodeados de sicarios.

Luego de esa primera parte la obra da un pequeño salto en el tiempo y regresa al momento en que fueron secuestrados, pues se encontraban bañándose en un río de la sierra sonorense tras escapar de “Pueblo siguiente” y el político Pancho Peña.

En “La fiebre del oro verde” la comedia está presente siempre y con la sonoridad que caracteriza al lenguaje sonorense, Galindo armó desde la dramaturgia una narrativa que rima y que mantiene a la audiencia atenta al mismo tiempo que los acerca a la realidad al poner sobre el escenario temas como la contaminación del Río Sonora y despertar carcajadas en cientos de personas.

Propuesta ingeniosa

La escena del río también es una muestra de la creatividad de Juílas Teatro al montar una obra, dejan de lado las escenografías realistas y costosas que normalmente se ven en obras de corte comercial.

En “La fiebre del oro verde” usan el ingenio, una perspectiva artística y hacen, por ejemplo, que este par de protagonistas se bañen en un río hecho de trapos azules y morados que son sostenidos por “los sicarios” que a lo largo de la obra “toman forma de todo” y sólo con ligeros cambios de vestuario se convierten desde pájaros hasta muebles vivientes al estilo “La Bella y la Bestia”.

La obra sigue a estos personajes que hacen un balance entre la serenidad y la locura, y los lleva hasta un narcotraficante que a punto de pistola los aprisiona en su mansión de la sierra y con todas las comodidades prácticamente los obliga a que le hagan un corrido y una obra.

El “actor” con la idea firme de que todo lo que habla del narcotráfico ya se ha dicho, emplea un plan junto a su “asistente” para hacer que sea “El Patrón” quien encabece la lucha a favor de la legalización de la marihuana.

El divertido final de esta obra todavía puede ser descubierto por el público pues la temporada de “La fiebre del oro verde” termina hasta el 25 de febrero con funciones de miércoles a domingo.

EXP/SI/FRU/FEB/2018