CIUDAD DE MÉXICO.- El ruido afecta la salud y causa tanto sordera como enfermedades crónico-degenerativas (cardíacas, cáncer, afecciones respiratorias y diabetes, entre otras), expuso Santiago Jesús Pérez Ruiz, investigador del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (CCADET).

En la Facultad de Ciencias de la UNAM, el experto señaló que los vehículos son la principal fuente de contaminación acústica en las urbes. Ésta es difícil de controlar y la de mayor impacto, por la cantidad de población afectada.

A pesar de que la industria del ramo gasta millones de dólares para fabricar mejores autos (incluidos los más silenciosos), la cacofonía derivada de éstos crecerá por la tendencia demográfica en aumento”, advirtió Pérez Ruiz.

Debido al incremento poblacional en espacios urbanos, el aumento de la contaminación ambiental por ruido y la necesidad de crear áreas sanas para reducir costos en salud y hacer más eficientes las actividades laborales y educativas, ha surgido la necesidad de crear edificaciones con aislamiento sonoro.

Sin embargo, existen retos a vencer, como obtener un material de construcción de bajo costo que permita la ventilación, destacó el académico universitario.

Para este propósito se ha intentado el uso de insumos reciclados, orgánicos o poliméricos, así como techos o muros verdes. Incluso, recientemente han comenzado a crearse metamateriales, como el cristal sódico, compuesto formado por un arreglo de dispersores acústicos separados por una constante de enrejado.

“En el CCADET desarrollamos uno inspirado en otras investigaciones ópticas a fin de lograr características físicas artificiales o no usuales en la naturaleza”, refirió Pérez Ruiz.

En este contexto, enfatizó, es necesario reconocer el ruido como un contaminante de importancia, legislar sobre cada aspecto relacionado con este problema, cuantificar la población afectada (mediante mapas, mediciones e investigación) y su costo.

Además, hacer una mejor planeación del suelo y dotar a las edificaciones de una protección contra sonidos perturbadores. A nivel mundial, esta tendencia avanza rápido por la demanda y oferta de vivienda para albergar a la demografía creciente, remarcó.

Por ello, a fin de ser competitiva en el extranjero, la industria de la construcción mexicana, encargada de fabricar materiales, ya fijó su atención en estos desarrollos, concluyó.

El Universal / ABV 20/10/16