nota31102016ej07CIUDAD DE MÉXICO.- Investigadores del Centro Médico Nacional Siglo 21 y el Inmegen desarrollan un estudio a través de tecnologías genómicas, con el objetivo de identificar marcadores genéticos para el diagnóstico de leucemias linfoides en niños.

Con los resultados, los médicos, además de tomar decisiones terapéuticas, podrán diferenciar de manera más rápida, práctica y adecuada los grupos de riesgo, aseguró el investigador del Laboratorio de Genómica del Cáncer del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen), Alfredo Hidalgo Miranda.

El estudio es el primero que se hace en niños mexicanos con este tipo de enfoque, el cual aglutina grupos clínicos de investigación y especialistas en tecnologías genómicas, explicó Hidalgo Miranda, en una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

En tanto, las doctoras del Instituto Nacional de Pediatría (INP) Patricia Pérez Vera y Adriana Reyes León iniciaron un proyecto que incluye el estudio de variantes genéticas del gen ARID5B.

De acuerdo con diversas publicaciones internacionales, dicho gen se encuentra asociado a la susceptibilidad y riesgo de recaída en niños con leucemia linfoblástica aguda.

Pérez Vera mencionó que los polimorfismos podrían identificarse como marcadores de susceptibilidad de desarrollo de este tipo de cáncer infantil en niños mexicanos.

“Hay polimorfismos génicos que son variaciones de un solo nucleótido y son propios de cada población, que se han asociado a la susceptibilidad a desarrollar leucemia”, subrayó.

“Indagamos las variantes génicas del gen ARID5B y encontramos que algunas son significativamente más altas en pacientes mexicanos con leucemia linfoblástica, lo que indica que es un buen marcador de susceptibilidad”, sostuvo.

El proyecto se desarrollará a través de colaboraciones con el Hospital Infantil del Estado de Sonora y el Hospital de Especialidades Pediátricas de Tuxtla Gutiérrez, en Chiapas.

Con ello, los médicos pretenden estudiar el componente genético de estas regiones, para después comparar los resultados de dicho gen con los de la población del centro del país, quienes presentaron una mayor susceptibilidad a este tipo de carcinoma.

“Uno de nuestros intereses es saber por qué los mexicanos son más susceptibles a este tipo de padecimiento. La población de estudio de Sonora probablemente sea diferente, por tener un componente mayormente caucásico con respecto a la población del centro y a la población de Chiapas”, indicó.

Sin embargo, las investigaciones no soslayan la posible participación de los factores ambientales a los que son expuestos los fetos o niños como un agente causal que explique la elevada incidencia infantil de leucemias linfoides.

En este sentido, el doctor Manuel Mejía Aranguré afirmó que existen algunos estudios científicos que muestran que tanto fetos y niños pueden ser expuestos a agentes cedidos a través de la placenta, leche materna, así como fuentes directas ambientales y dietéticas.

“Hay factores que influyen en la gestación y otros incluso, desde la formación de gametos. Por ejemplo, las sustancias del humo del tabaco o el alcohol son secretadas a través del semen, lo que genera un ambiente tóxico para los espermatozoides y potencialmente generar daño en esta célula”, comentó Mejía Aranguré.

“Así, en la concepción, el niño ya lleva una alteración genética. Cuando él nace, la madre podría exponer a su hijo a sustancias cancerígenas como las del tabaco a través de la leche materna”, agregó.

Los médicos esperan con este estudio entender las diferencias en el pronóstico de la enfermedad en pacientes mexicanos tras identificar los genes de niños con leucemia, comparado con otras regiones del mundo.

NTX/ICB/LCH/JLR