empresario exitoso nota11282016wLa mayoría de las personas piensan que ser un emprendedor se trata de tener esa gran idea. Y lo es. Para comenzar algo nuevo, usted necesita tener una idea que funcione: algo que las personas necesiten, algo que quieran y, lo más importante –al menos para las personas que invierten en su idea- algo que sea escalable.

Sin embargo, lo que he descubierto al entrevistar a múltiples emprendedores es que, sin la capacidad de ejecutar una idea –tomar la idea y convertirla en una organización viva, viable y que respira— está condenado a fracasar. Y para muchos emprendedores que son pensadores, más que actores, esta es una noción atemorizante.

Los desafíos
¿Cómo pueden los emprendedores orientados a las ideas convertirse en actores y aprender a recaudar dinero, proponer ante los inversionistas y contratar y despedir empleados –especialmente cuando esto los empuja fuera de sus zonas personales y profesionales de confort?

El primer paso es verdaderamente reconocer los desafíos. A ninguno de nosotros nos gusta admitir nuestras debilidades y fallas, pero para mejorar debemos hacerlo. Cada uno de los emprendedores exitosos con los que hablé reconoció la importancia de estas necesarias pero difíciles tareas y que, en muchos casos, eran cosas que habían estado evitando o atrasando –en detrimento de su negocio.

El siguiente paso crítico es abrazar su propósito y misión, porque eso le dará la motivación y el valor para realmente dar ese salto necesario. La convicción es el sentimiento, en lo más profundo, de que lo que está haciendo al actuar fuera de su zona de confort vale la pena. Que el dolor vale la ganancia. Y, considerando el desafío inherente que muchas tareas le presentan a los emprendedores incipientes, tener esta convicción es una parte crucial de rompecabezas.

Estrategias
Finalmente, la última parte del consejo que aprendí hablando con los emprendedores es la importancia de encontrar su propia manera. Del mismo modo en que no hay una estrategia unitalla para convertirse en emprendedor, tampoco hay una estrategia unitalla para aprender a actuar fuera de su zona de confort. Por ejemplo, si usted necesita proponerle a los inversionistas, pero odia pedir dinero, escriba las primeras frases de su mensaje, o hágase acompañar de un colega que lo haga sentir con más confianza o que pueda ayudarlo con su propuesta. Cualquiera que sea, usted puede hallar su propia forma de manejar estos momentos necesarios pero difíciles. Los emprendedores con los que hablé, que fueron exitosos al actuar fuera de sus zonas de confort fueron capaces de encontrar formas simples como estas, para ser efectivos sin perderse a sí mismos en el proceso.

Al final, la mayoría de las personas relacionan el emprendedurismo con ideas. Sin embargo, para muchos el verdadero emprendimiento sucede internamente –con el proceso de dar un paso hacia adelante, tener el valor y hacer cosas que nunca se pensó capaz de hacer. Al adaptar su comportamiento y aprendizaje para actuar fuera de su zona de confort, estará en camino para alcanzar sus metas.

(Andy Molinsky es profesor de administración internacional y comportamiento organizacional en la Brandeis International Business School.)

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