curriculum de fracasos expreso nota07112016ddBajo cualquier medida, Johannes Haushofer es un éxito. Se graduó con honores de Oxford y tiene dos grados doctorales, en economía y neurobiología. Actualmente es profesor asistente de psicología y temas públicos en Princeton, ha publicado tan ampliamente y ha presentado tantas conferencias que su curriculum académico abarca siete páginas.

Por eso es irónico que Haushofer recientemente encendiera Twitter cuando publicó un “currículum de fracasos” -una larga lista de todos “los programas de posgrado a los que no entré,” las “posiciones académicas que no obtuve” y los “rechazos de artículos por parte de revistas académicas.”

En la introducción a su inusual currículum, Haushofer señala que a él no se le ocurrió la idea. Hace algunos años, Melanie Stefan, una académica posdoctoral en Caltech, escribió un artículo para Nature titulado “un currículum de fracasos” después de que fue rechazada para una beca. Como Haushofer, Stefan es una persona de tremendos logros, pero se dio cuenta de que por cada hora que había trabajado en algo que tuvo éxito, probablemente pasó seis horas laborando en algo que falló.

Falsas percepciones
El problema con ignorar estos traspiés, concluyó Stefan, es que lleva a falsas percepciones respecto a cómo funciona el éxito. “Como científicos, construimos una narrativa de éxito que vuelve invisibles nuestros traspiés, tanto para nosotros mismos como para los demás,” escribió.

En un mundo definido por la hiper competición y la intensa presión, donde los triunfos empresariales y el avance en la carrera demandan una voluntad de tomar riesgos y desafiar las convenciones, la noción de que alguna persona puede alcanzar el éxito sin experimentar traspiés y decepciones parece ingenua. Una voluntad de registrar sus fracasos ayuda a crear la resistencia que le permitirá superarlos.

Esto también es cierto para las compañías. Bessemer Venture Partners, una de las más antiguas firmas de capital de inversión a los Estados Unidos, ha tenido grandes ganancias invirtiendo en algunas empresas emergentes maravillosamente exitosas, como LinkedIn, Yelp y Pinterest. Sin embargo, a lo largo de los años, también eligió no invertir en tratos que habrían llevado a enormes ganancias, incluyendo Apple, eBay y FedEx.

En la mayoría de las firmas de capital de inversión, estas oportunidades perdidas serían tratadas como secretos. En Bessemer, son entradas incluidas en su “Anti Portafolio” públicamente disponible -básicamente un currículum de fracasos para sus socios.

El éxito de los fracasos
No sé cuántas personas están preparadas para reconocer tan abiertamente los errores u oportunidades perdidas, menos aún compartirlas con el mundo. Sin embargo, lo que sí sé es que muchos de nosotros llevamos ideas excesivamente simplificadas acerca de la lógica del éxito y de cómo se desarrolla, y que esas narrativas falsas suelen interponerse en el camino para verdaderamente tener éxito.

Podríamos haber entrado a un mundo en el que nada tenga tanto éxito como los fracasos, especialmente si usted es honesto acerca de ellos. De hecho, la última entrada en la lista de traspiés de Haushofer es lo que llamó su “meta fracaso”: “este maldito currículum de fracasos ha recibido mucha más atención que todo mi trabajo académico.”

Así que dé un paso adelante y escriba su currículum de fracasos.

(Bill Taylor es el cofundador de Fast Company magazine.)

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