Acuerdan impulsar lineamientos comunes para un sistema nacional de educación a distancia
Por Guadalupe Irízar
Agencia Reforma
CIUDAD DE MÉXICO.- A pesar de que el bachillerato a distancia ha crecido más de 80 veces en una década, carece de lineamientos, procedimientos o normas claras en las diferentes opciones que se ofrecen al estudiante.
La SEP tiene a su cargo 668 centros de estudio de este tipo, manejados específicamente por el Colegio de Bachilleres y los Cecytes (Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos), pero no son los únicos que ofrecen bachillerato a distancia; diversas universidades autónomas, con normatividad particular, han incorporado este sistema educativo.
Ante el reto que representa este modelo, más de 200 funcionarios y académicos reunidos en la SEP durante dos días, en lo que fue la primera “Conferencia Nacional hacia la Instrumentación del Bachillerato a Distancia”, acordaron impulsar esa normatividad común para que sea la base de un sistema nacional de educación a distancia, uno de los objetivos de esta administración.
“Ese (una normatividad común) es un avance que podemos realizar en los siguientes meses, y pensamos que va a poder mejorar la calidad de lo que ya existe”, mencionó el subsecretario de educación media superior, Miguel Székely.
La educación a distancia, dijo Székely, puede ser una de las alternativas, para aumentar la oferta educativa para jóvenes entre 15 y 18 años.
El subsecretario habló del objetivo de aumentar en 10 puntos, en este sexenio, la oferta en el bachillerato, para llegar a 68 por ciento.
Ese reto, dijo, implica la creación de alrededor de 110 mil nuevos lugares de bachillerato cada año, y en ese sentido la educación a distancia puede contribuir a enfrentar ese reto.
Actualmente, la matrícula que maneja la SEP en bachillerato a distancia es de 60 mil 478 estudiantes, y según Martha Elena Fuentes, titular de la Coordinación de Educación Media Superior a Distancia (Cemsa), la eficiencia terminal es de 52 por ciento, muy cercana a la eficiencia de la educación presencial, tradicional, que es de 59 por ciento.
Académicos y especialistas que participaron en la conferencia advirtieron que la educación a distancia no es ni es barata ni es la panacea.
“No es tan cara, pero tampoco es barata como generalmente se piensa”, sostuvo Francisco Cervantes Pérez de la UNAM.
Dijo que hay un cálculo que señala que el aumento de la matrícula en un millón de estudiantes implica un presupuesto entre 10 mil y 15 mil millones de pesos al año.
“La educación a distancia no es la panacea, pero es importante aprovechar las nuevas tecnologías que tenemos, evitar las diferenciaciones y coordinar esfuerzos”, expresó Abril Azar, de la Universidad Autónoma de Campeche.
Idolina Leal, representante de la Red Nacional de Nivel Medio Superior, se manifestó a favor de un sistema nacional de acreditación de programas y estudios a distancia.
“(Impulsar la acreditación) como una fórmula que permita alejarnos de fraudes y escuelas ‘patito’”, expresó Los asistentes a la conferencia se comprometieron a integrar grupos de expertos que analicen la normatividad de la educación media superior; crear un banco de datos con las experiencias expuestas y avanzar en la creación de un sistema nacional de bachillerato a distancia.